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Se adjudica la glorieta de la carretera Los Gallardos-Garrucha

Juan Folío
@opinionalmeria

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha decidido, por fin, eliminar uno de los puntos negros más peligrosos de las carreteras de nuestra provincia. Se trata del cruce de la carretera que conduce de Los Gallardos a Garrucha. Con una inversión de 3,45 millones de euros (IVA incluido) el contrato de obras establece no solo una glorieta en ese punto, en la Estación de Servicio de Repsol de Los Gallardos, sino dos glorietas más.

Situación de las tres glorietas

Las actuaciones contempladas en este contrato consisten principalmente en la construcción de tres glorietas en las siguientes ubicaciones:

En el km 519,45 de la N-340A (conexión de Los Gallardos-Bédar, en las inmediaciones del cementerio de Los Gallardos) se pretende transformar la intersección en “T” existente, en una glorieta de diámetro exterior de 50 m e interior de 36,60 m.

En el km 520,65 de la N-340A (Estación de Servicio de Repsol / Autocares Rodríguez) se pretende transformar una intersección en “T” existente en otra glorieta de 54 m de diámetro exterior y diámetro interior 41 m.

Por último, en el km 521,15 de la N-340A (en las inmediaciones del Taller Ramos García), se ejecutará una tercera glorieta de diámetro exterior 50 m e interior 36,60 m para reordenar todos los accesos existentes entre los kilómetros 520 y 521, mediante la ejecución de dos vías de servicio que saliendo de la glorieta conecten con las vías de servicio existentes.

Adicionalmente, se han contemplado otros trabajos como la construcción de elementos de drenaje, el refuerzo del firme, la ejecución de vías de servicio, ejecución de caminos agrícolas, iluminación de las intersecciones o reposición de los servicios afectados. 

Por último, se construirá una estructura tipo marco de 6,00 x 5,00 m, como prolongación de la obra de drenaje existente bajo la nueva glorieta del km 519,450.

Ahora más que nunca

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Los socialistas de Almería asumimos con responsabilidad y compromiso el mensaje que la ciudadanía nos ha trasladado en las urnas. Como próxima representante de nuestra provincia en el Parlamento de Andalucía, quiero reiterar mi firme propósito de trabajar incansablemente por los intereses de los y las almerienses, especialmente en un momento tan crucial como éste. 

La más que probable entrada de Vox en el gobierno de la Junta de Andalucía, de la mano del Partido Popular, nos obliga a permanecer más vigilantes que nunca. No vamos a permitir que los derechos y servicios públicos que tanto esfuerzo nos ha costado construir se vean amenazados por nuevas políticas de recortes y retrocesos. Estaremos atentos para garantizar que no se ponga en peligro la sanidad, la educación, la igualdad de género, los derechos laborales y el bienestar de las familias. 

Almería necesita un gobierno que mire por nuestra provincia y que no nos deje atrás. No vamos a aceptar que se siga olvidando a nuestros barrios, infraestructuras y necesidades. Alzaremos la voz por proyectos fundamentales, como la construcción de los centros educativos prometidos por Moreno Bonilla o la creación de un parque viviendas públicas a precios asequibles. 

Quiero dirigirme especialmente a quienes miran el futuro con incertidumbre tras los resultados de estas elecciones. El PSOE estará ahí, defendiendo vuestros derechos y luchando para que Andalucía siga avanzando. Frente a los discursos de confrontación y odio, nosotros apostamos por la igualdad, la justicia social y la convivencia. Ahora también desde el Parlamento andaluz, mi compromiso es el mismo: ser la voz de quienes necesitan ser escuchados, de quienes tienen derecho a una vida mejor. 

Porque Almería tiene mucho que decir, y yo estaré ahí para asegurarme de que nadie nos calle. Juntos y juntas, seguiremos trabajando por una Almería y una Andalucía más justa, más igualitaria y con más oportunidades para todos y todas. El camino no será fácil, pero os aseguro que no nos faltarán ni las ganas ni la determinación para recorrerlo.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluzas:




El SAS indemniza con 140.000 euros por un retraso en el diagnóstico de un tumor renal

Juan Folío
@opinionalmeria

La Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Almería ha homologado judicialmente un acuerdo indemnizatorio de 140.000 euros en el marco de un procedimiento de responsabilidad patrimonial seguido frente al Servicio Andaluz de Salud por un caso de presunta negligencia médica derivada de un retraso asistencial de seis años en el diagnóstico y seguimiento de un tumor renal.

Jorge Guzman, abogado de Ruiz-Medina Garro Abogados

El procedimiento ha sido dirigido por el abogado Jorge Guzmán González, integrante del despacho Ruiz Medina Garro Abogados, en representación del afectado. Según se recoge en el auto, el recurso contencioso-administrativo fue interpuesto contra la desestimación presunta de la reclamación de responsabilidad patrimonial presentada frente al Servicio Andaluz de Salud.

El caso tiene su origen en el año 2016, cuando al paciente se le detectó de forma accidental un pequeño tumor en el riñón durante una intervención de apendicitis. Según sostiene la parte reclamante, pese a dicho hallazgo, el paciente fue dado de alta sin ser informado adecuadamente ni derivado para el seguimiento correspondiente por parte del especialista.

Años después, en 2023, el tumor fue nuevamente detectado, ya con una evolución considerablemente más grave. Esta demora asistencial habría provocado, según la reclamación planteada, la pérdida del riñón afectado, una afección a la vena cava y la necesidad de someterse a un procedimiento oncológico cuyo resultado permanece incierto.

Como consecuencia de estos hechos, la defensa del paciente inició una reclamación de responsabilidad patrimonial frente al Servicio Andaluz de Salud, al considerar que existió un funcionamiento anormal de la Administración sanitaria por el retraso en la atención, diagnóstico y seguimiento del tumor.

Antes de la celebración de la vista prevista para la práctica de declaraciones, la parte recurrente y la compañía aseguradora del Servicio Andaluz de Salud alcanzaron un acuerdo, posteriormente homologado por el juzgado. Dicho acuerdo contempla el abono de 140.000 euros al afectado por los daños y perjuicios de índole físico, moral y material, pasados, presentes y futuros, derivados de los hechos objeto del procedimiento.

Desde la dirección letrada del caso, Jorge Guzmán González valora positivamente el acuerdo alcanzado, al entender que “permite ofrecer una respuesta al daño sufrido por el paciente y evita la prolongación de un procedimiento especialmente duro para una persona que ya ha tenido que afrontar graves consecuencias en su salud”.

La indemnización homologada, de 140.000 euros, se sitúa entre las más relevantes acordadas en la provincia de Almería en los últimos años en materia de responsabilidad patrimonial sanitaria, según destaca la dirección letrada del procedimiento.

Un faro en la niebla

Ignacio Ortega
@opinionalmeria 

El día después de las elecciones del domingo pasado, el aire en Almería no cambió, pero el paisaje político se volvió más legible. El sol de mayo cae con una contundencia que aquí no ilumina, sino que expone. La provincia, atravesada por kilómetros de invernaderos, mantiene su brillo seco, como si la luz no rebotara en nada, sino que atravesara la vida, dejando solo superficie.

Ayer paseaba por el puerto mientras un hombre remendaba una red sentado sobre un cubo de plástico azul. Al fondo, un ferry partía hacia Melilla. Una radio, apoyada en el suelo, dejaba sonar una música sin importancia. Todo parecía suspendido en una luz blanca que no era ni mañana ni tarde. Ahí estaba la ciudad real, la que no cabe en los eslóganes.

El resultado del domingo ha dejado un mapa sin niebla: la derecha se consolida y la extrema derecha de Vox apenas crece, pero afianza su miserable discurso de “prioridad nacional”, adherido con facilidad a este paisaje de plástico y luz dura. Un relato que nombra lo cercano como amenaza, en una tierra donde lo cercano sostiene lo invisible.

Una tensión recorre Almería como una corriente subterránea. Los invernaderos son la respiración constante de cuerpos que entran y salen de la tierra, pero la política, desde arriba, parece preferir que esos cuerpos se diluyan en la nada, que pierdan rostro para ganar utilidad.

Pero la gente de fuera de Almería se pregunta por qué crece con tanta rabia la derecha aquí. Y yo explico, como puedo, que esta provincia tiene capas superpuestas que han crecido demasiado deprisa sin resolver su identidad. La capa económica —expansión agrícola, turismo y servicios— ofrece una promesa de estabilidad que se confunde con orden. Cuando la vida de los almerienses empieza a mejorar de forma desigual, el miedo a perder lo poco ganado pesa más que los valores que promete la izquierda.

Y arrastra en su vida cotidiana la paradoja de que lo que se vota como orden convive, a pocos metros, con aquello que lo sostiene. Es decir, la mano que recoge, poda y empaqueta coexiste en la misma calle que se quiere ordenar: una convivencia sin relato, una normalidad sin lenguaje. En ese vacío se cuela lo simbólico: una ciudad que produce lo que después discute y donde la frase “prioridad nacional” no describe nada y lo describe todo; es decir, la necesidad de ordenar el mundo de una forma más desigual.

Y explico que Almería sigue mirando al mar sin terminar de reconocerse en él. Produce trabajo y exporta riqueza, pero su imagen externa se reduce a una superficie de plástico tensada por la luz, como si todo aquí fuera provisional o demasiado expuesto. Y así, entre ese resplandor y esa sequedad, yo cuento a quien me pregunta que aquí la política es otra forma de luz: una luz que no ilumina el camino, sino que recorta siluetas. Un faro que no despeja la niebla, pero la vuelve más difícil de ignorar.