Las portadas de los tres periódicos de Almería
El Almería, ante una encrucijada que ya no admite rodeos
La Unión Deportiva Almería camina por una cornisa
cada vez más estrecha. El equipo rojiblanco llega al próximo compromiso liguero
ante el AD Ceuta con más dudas que certezas y con la sensación de que el margen
de error se ha evaporado. El duelo no solo puede marcar el rumbo de la
temporada, sino también el futuro inmediato de Rubi en el banquillo.
Los números, tan fríos como incontestables,
dibujan un escenario preocupante: apenas 8 puntos de los últimos 27 posibles,
solo dos victorias en nueve jornadas y una preocupante racha de tres partidos
consecutivos sin ganar. Una dinámica impropia de un equipo diseñado para pelear
por el ascenso directo y que ha pasado, en pocas semanas, de mirar hacia arriba
con ambición a hacerlo con creciente inquietud.
La clasificación mantiene al Almería en la sexta
posición con 36 puntos y a solo tres del segundo clasificado, el CD Castellón.
Sin embargo, la lectura no puede quedarse ahí. El retrovisor empieza a llenarse
de sombras: Sporting de Gijón iguala a puntos, mientras Córdoba CF, Burgos CF y
Cádiz CF acechan a uno y dos pasos de distancia. La pelea por el ‘play off’ ya
no es una hipótesis: es una realidad que aprieta.
Más allá de los resultados, el mayor foco de
preocupación está en la fragilidad defensiva. Treinta y tres goles encajados en
23 jornadas —cuatro más que a estas alturas del curso pasado— reflejan un
desorden que se repite jornada tras jornada. El equipo sufre sin balón, concede
demasiado y transmite una inseguridad que termina contagiando al resto de
líneas. No es solo cuestión de nombres, sino de funcionamiento colectivo.
El partido ante el Ceuta se presenta, por tanto,
como una frontera. Ganar significaría recuperar oxígeno, calmar el entorno y
reforzar la confianza en un proyecto que aún está a tiempo de reaccionar.
Tropezar, en cambio, podría abrir un escenario incómodo, con el debate sobre el
banquillo instalado sin disimulo y con la temporada entrando en una espiral
peligrosa.
En Almería ya nadie pide exhibiciones, solo respuestas. Y el fútbol, como tantas veces, no entiende de discursos, sino de resultados. El reloj corre y el crédito se agota. El próximo partido no decidirá toda la temporada, pero sí puede marcar un antes y un después. Y eso, ahora mismo, es mucho decir.
María del Carmen Flores Piñero: “La IA puede ser enemigo o aliado”
Una gallardera se ha convertido en referente educativo con la utilización
de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito académico. La competitividad
global se está trasformando con esta herramienta que utilizan más de 1.200
millones de personas. Es la tecnología más rápida en la difusión y acapara
todos los ámbitos, según Microsoft. Está en juego ser amigo o aliado, destaca
la doctora en Ciencias de la Educación por la
Universidad de Granada (UGR) María del Carmen Flores Piñero (Los Gallardos,
1994). Subraya que memorizar ya no basta y es necesario hacer frente a los
desafíos que plantea la inteligencia artificial (IA) en su campo. “Me preocupa
la pérdida de creatividad y autonomía. Su uso puede aumentar las desigualdades
llevando a la brecha digital y puede afectar al bienestar digital, docente y
personal”. Flores sabe de dónde viene. Nieta de la centenaria María Josefa Alonso,
hija de transportista de yeso desde Sorbas al puerto de Garrucha y de ama de
casa, de Alfaix, residentes en la calle Molino de Los Gallardos. Su tesis
doctoral se desarrolló bajo el epígrafe El clima motivacional en Educación
Física: conductas psicosociales en adolescentes. Actualmente desarrolla su
trabajo en el Centro de Magisterio la Inmaculada, adscrito a la UGR.
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María del Carmen Torres Piñero / A. Torres
Límites al uso de la IA en el aula y a las vejaciones
digitales, especialmente a las mujeres con ataques a los derechos
fundamentales. “Debe haberlos. Porque al final el alumnado se puede ver tentado
a realizar todas las actividades y trabajo usando estas herramientas y
confiarse en todo lo que dicen”. “Es un error confían cien por cien en la
tecnología sin revisar, sin comentar la información que se les proporciona”.
“Al final tiene que haber competencia exigente, aprender a aprender,
compañerismo, diálogo, trabajo en equipo y también creo que es importante el
esfuerzo y el fracaso. Hay personas cada vez más que están acostumbrados a la
inmediatez, que no saben valorar el esfuerzo ni la constancia. Al final, se
impone la ley del mínimo esfuerzo. Cuando se les exige un poquito más es cuando
nos podemos encontrar con el fracaso o abandono escolar, en el ámbito
universitario”. Lo dice un talento que desde pequeñica le ha gustado siempre la
escuela, los estudios, una joven con método de trabajo. “La vocación por la
educación, la he tenido desde pequeña y eso ha sido gracias a mis maestros,
entre ellas Rosa Flores Alonso en el colegio público de Los Gallardos. De mis
padres aprendí muchas cosas buenas. Me han enseñado valores: constancia,
trabajo, humildad, respeto”, reitera la investigadora científica.
Acecha la pérdida de la autonomía, personalidad y creatividad como docentes
e investigadores. En ese mundo, la ventaja, no
es la tecnología, es la mirada. En 2026, la diferencia se centra en quién sabe
preguntar, quién sabe interpretar, quién sabe decidir. Pensar en profundizar es
una de las claves que ofrecen a este periodista mis amigos de la Máquina de
Ideas. “Uno de los principios de la ética es la perspectiva humanista. Al
final, la última palabra la tiene el ser humano. Es importante revisar lo que
la IA nos ofrece y no perder el sentido crítico que caracteriza al humano.
Tenemos siempre la obligación de revisar todo lo que la IA nos ofrece para que
podamos seguir aportando conocimiento científico de calidad”.
Tenemos que ser transparentes, afirma. “Hay que
especificar el por qué y para qué la utilizamos”. ¿Cómo puede la inteligencia
artificial ayudar a reducir las listas de espera en la sanidad y el abandono
escolar?, le preguntamos a Flores: “Todos los datos están en una base de datos.
Hay distintas herramientas que ayudan a gestionar grandes cantidades de datos.
Lo que se podría es entrenar a una de esas herramientas para trabajar en el
ámbito sanitario. Es importante tener la licencia de esa herramienta para proteger
los datos personales de los pacientes. Con esta herramienta se podría
clasificar a los pacientes según el orden de urgencia que tenga la cita, al
especialista que le atienda, etc. Digamos que la idea sería que la herramienta
vaya clasificando a los pacientes en orden de preferencia, según gravedad y
también según la fecha de derivación. Todo esto aparecería de manera automática
y ahorraría tiempo al administrador y al paciente. Habría un seguimiento y se
evitarían la pérdida de citas”.
“En el ámbito educativo se podría tomar el mismo
ejemplo. Cuando un alumno tiene dos faltas, por ejemplo, podría saltar un aviso
para que el tutor, junto a su equipo, se ponga en contacto con la familia y ver
el motivo de la ausencia. Si el alumno no tiene motivación para ir a clase, en
el ámbito no obligatorio, le podríamos pedir a la IA que nos ofrezca una serie
de actividades o de consejos para incrementar la motivación en el alumnado”.
Flores ha participado en un proyecto innovador celebrado en la Universidad Central de Ecuador. Junto a José Antonio Marín y Pablo Dúo de la UGR y otros referentes de universidades americanas como Óscar Bedoya y el doctor Freddy Rodríguez que fue el promotor del proyecto, junto con el grupo EducatechXXI. “Ha sido una experiencia enriquecedora, tanto a nivel personal como el ámbito profesional. Una oportunidad para seguir formándome y nutrirme de la experiencia del resto de los compañeros del ámbito nacional e internacional. Me ha permitido desarrollar nuevas herramientas y habilidades porque al final me he tenido que adaptar a un ámbito nuevo donde el alumnado eran docentes e investigadores, agentes de calidad”, una experiencia que le sigue abriendo puertas para nuevos proyectos con la IA para la docencia universitaria.
Los buenos y los malos hijos de Telecinco
La televisión no solo entretiene. También educa. O, al
menos, lo intenta. El problema surge cuando lo que enseña no es precisamente un
modelo ético, sino una moral interesada, cambiante y profundamente injusta. En
ese terreno resbaladizo se mueve buena parte de la llamada televisión del
corazón, con Telecinco a la cabeza, donde los papeles de “buen hijo” y “mal
hijo” se reparten no en función de los hechos, sino del relato que conviene en
cada momento.
El programa ¡De Viernes! es un ejemplo reciente
de este doble rasero. En él se ha señalado descarnadamente a Kiko Jiménez por no atender a su
padre, presentándolo poco menos que como un hijo desnaturalizado, egoísta y
carente de valores. Lo que se omite deliberadamente es un dato esencial: ese
padre nunca ejerció como tal. No hubo crianza, ni cuidados, ni responsabilidad,
ni presencia. Pretender exigir ahora deberes filiales donde antes no hubo
paternidad real no es solo hipócrita, es una forma de violencia simbólica que
revictimiza a quien fue abandonado.
Mientras tanto, el programa —y la cadena en general—
se esfuerza en construir la imagen opuesta con Rocío Flores. Se la presenta de
forma reiterada como ejemplo de hija entregada, sufridora y leal. Sin embargo,
hay hechos que no se pueden borrar con música emotiva ni con planos cerrados. Quedó acreditado judicialmente que fue condenada por maltrato a su madre cuando
era menor de edad. Un episodio grave, doloroso y documentado, que rara vez se
menciona y que nunca parece afectar a su aura de “buena hija”.
No se trata de negar la complejidad de las relaciones
familiares ni de ignorar que una persona puede cambiar con el tiempo,
especialmente cuando los hechos ocurrieron en la adolescencia. Se trata de algo
más básico: coherencia. ¿Por qué se exige una paternidad moral a quien fue
abandonado y, al mismo tiempo, se blanquea una conducta violenta cuando no
encaja en el relato que se quiere vender?
Telecinco no juzga hechos: reparte roles. Necesita
villanos y necesita héroes, y los fabrica sin pudor, aun a costa de retorcer la
realidad. El mensaje que se lanza al espectador es peligroso: no importa lo que
haya ocurrido realmente, sino a quién conviene proteger y a quién conviene
señalar.
Porque, al final, en esta televisión no hay buenos ni malos hijos. Hay hijos útiles y otros prescindibles. Y eso dice mucho más de la cadena que de las personas a las que expone.
Objetivo: mejorar la conectividad de Almería
Aunque este año la agenda institucional en FITUR se ha cancelado como muestra de respeto y solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario en Córdoba, el Ayuntamiento de Almería ha estado presente en el entorno profesional de la Feria Internacional de Turismo celebrada esta semana en Madrid, promoviendo acciones y estrategias para seguir posicionando nuestra ciudad como un destino turístico cada vez más atractivo en todos los mercados.
Todo ello sin olvidar la constante reclamación que las administraciones, empresarios y agentes sociales almerienses seguimos haciendo para mejorar urgentemente nuestras infraestructuras ferroviarias y frecuencias aéreas para combatir así nuestro aislamiento del resto de Andalucía y España. Para Almería, el turismo no es solo gente que pasa; es riqueza que se queda. Cada experiencia compartida genera empleo, impulsa negocios y favorece la economía local.
Por eso, en el Ayuntamiento trabajamos a diario para favorecer la creación de nuevas oportunidades a través de un motor de empleo joven, creativo y con proyección de futuro. En el marco del stand Costa de Almería, y en estrecha colaboración con la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial, el concejal de Turismo, Comunicaciones y Promoción de la Ciudad, Joaquín Pérez de la Blanca, ha mantenido más de 25 encuentros de trabajo con agencias de viajes, aerolíneas, compañías cruceristas y touroperadores. Hemos trabajado para consolidar nuevos destinos con la colaboración la Autoridad Portuaria y hemos creado paquetes turísticos con compañías británicas para que sigan creciendo los visitantes de este país, nuestro principal destino emisor a la provincia y la capital. Nos hemos reunido con las compañías ‘EasyJet Holidays’, que tiene conexión con Reino Unido, con el objetivo de aumentar su oferta en Almería insertando paquetes turísticos; y con ‘Wizzair’ para estudiar la apertura de una posible línea.
Del mismo modo hemos establecido contacto con la compañía de Cruceros ‘Intercruises’, de la mano de la Fundación Bahía Almeriport, para atraer más cruceros a la ciudad en 2027, aprovechando la finalización de las obras del puerto. La reunión con la aerolínea canaria BINTER ha servido para renovar los vuelos entre Almería y Las Palmas por segundo año consecutivo. Especialmente importantes han sido los encuentros con distintas empresas del sector turístico activo y deportivo, por el que Almería ha apostado decididamente. De igual modo hemos puesto en valor nuestra cultura y un patrimonio tan importante para Almería como es su guitarra, su museo y la figura de Antonio de Torres.
Por otra parte se ha puesto en valor el turismo gastronómico, un sector que año tras año concentra a un mayor número de visitantes y para ello hemos mantenido distintas reuniones con los ayuntamientos de Murcia, Málaga o Salobreña para realizar distintos intercambios de sabores con cada uno de ellos y también con los responsables de ‘The Champions Burger’, con el objetivo de que apuesten nuevamente por Almería en su ruta del año 2026. Además, hemos tenido un encuentro con la agencia china ‘Lucrea’, que busca destinos españoles con turismo gastronómico para temporada baja. También hemos estado con la empresa ‘Head of the Kitchen’, de Masterchef World, y ‘Fallers Pel Món’ para futuros eventos de promoción gastronómica.
Por otra parte, este año hemos diseñado una campaña innovadora y adaptada a las nuevas tendencias del sector bajo el lema ‘Efecto Almería’, que muestra al mundo el impacto emocional que nuestra ciudad provoca en quienes la visitan. También hemos presentado el cartel de la Semana Santa de Almería 2026, una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 2019. Para Almería, el turismo es futuro y riqueza compartida. Seguimos trabajando.








