El conflicto judicial entre
Kelly Mor y Amador Mohedano ha dado un paso más tras el fallido acto de
conciliación celebrado recientemente, trámite previo obligatorio antes de la
apertura de un proceso judicial por la vía penal o civil. La ausencia de acuerdo
entre ambas partes anticipa que será finalmente un juez quien dirima el
enfrentamiento.
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| Amador Mohedano / Telecinco |
El origen de la denuncia se remonta a unas declaraciones públicas realizadas por Amador Mohedano en distintos medios de comunicación, en las que, según sostiene Kelly Mor, se vertieron afirmaciones que atentaban contra su honor y su reputación personal. La denunciante considera que dichas manifestaciones no solo eran falsas, sino que además causaron un perjuicio directo a su imagen, motivo por el cual decidió emprender acciones legales.
En el intento de evitar el
litigio, Kelly Mor planteó tres condiciones claras para alcanzar un acuerdo de
conciliación. En primer lugar, exigía una rectificación pública por parte de
Mohedano en los mismos canales en los que se produjeron las declaraciones. En
segundo término, solicitaba una disculpa expresa que reconociera el daño
causado. Por último, reclamaba 10.000 euros en concepto de
indemnización por los perjuicios ocasionados.
Sin embargo, ninguna de estas
condiciones fue aceptada en los términos planteados, lo que frustró la
posibilidad de entendimiento entre ambas partes.
Uno de los aspectos más
llamativos del acto fue la no comparecencia de Kelly Mor, quien decidió no
acudir personalmente y delegar su representación en su procurador, tal y como
permite la legislación vigente. Esta ausencia no impidió la celebración del acto,
aunque sí añadió un elemento de tensión al ya complicado escenario.
Por su parte, Amador Mohedano
sí acudió al acto de conciliación y no ocultó su sorpresa ante la
incomparecencia de la denunciante. A su salida, mostró su malestar por lo que
interpretó como una falta de interés real en alcanzar un acuerdo. Según
manifestó, acudía con disposición a escuchar y negociar, pero lamentó no haber
tenido la oportunidad de confrontar directamente las acusaciones con Kelly Mor.
Con el acto de conciliación cerrado sin avenencia, el siguiente paso será la interposición formal de la demanda, lo que previsiblemente sentará a Amador Mohedano en el banquillo de los acusados. El caso queda ahora en manos de la justicia, que deberá determinar si las declaraciones denunciadas constituyen una vulneración del derecho al honor de Kelly Mor.









