Movistar
Plus presenta a Rocío Jurado en un gran documento audiovisual como los que ya
poseen míticas divas de la música internacional, como Tina Turner o Whitney
Houston, que ruedan en las plataformas de streaming con gran aceptación del
público.
| La Más Grande / Movistar Plus |
Con
el estreno del primero de los cuatro episodios de La
más grande, el proyecto
nacido a iniciativa de su hija Rocío Carrasco, el género documental patrio da
un giro monumental gracias a la impecable dirección de Alexis Morante. El
cineasta deja atrás el clásico formato de archivo polvoriento y se lanza con
esta obra rompedora, donde destaca, entre otros, una fotografía impresionante.
La cámara de Morante no se limita a presentar vídeos del pasado en bucle, sino
que los muestra como auténticos tesoros artísticos. El documental juega a dos
con entrevistas de archivo y actuaciones de la Jurado, y lo hace de tal manera
que parecen grabadas ayer mismo. Sorprenden esos planos cortos que parecen
estar pensadoa para enmarcar la grandeza de la chipionera.
Uno
de los puntos más sorprendentes y quizás inteligentes del documental es la
elección de una narradora completamente desconocida en España para llevar las
riendas del relato, la actriz chilena Daniela Vega. Al evitar una voz en off
familiar o un rostro sobreexpuesto de los medios, Morante consigue que el
espectador se aleje de los prejuicios mediáticos. Y es que esa voz misteriosa
funciona como un hilo conductor magnético que otorga todo el protagonismo a
Rocío Jurado.
Además,
el documental renuncia a los grandes expertos biográficos o musicales y aporta
pequeñas intervenciones
cargadas de emotividad, como las de las primas de la Jurado, Ani y Rocío.
Ellas, como testigos directos de su infancia en Chipiona, dan detalles más
íntimos de sus comienzos, para enlazar con su imparable proyección como artista
internacional. La producción también cuenta con el rigor académico de la
investigadora y divulgadora de copla Lidia García, cuyas notas ayudan a
contextualizar el impacto en la cultura popular de la artista.
Pero
si algo llama la atención es como la narración muestra la maravillosa
contradicción de la artista, entrelazando dos realidades que convivieron en
ella. Por un lado, Rocío Mohedano, la mujer criada en la dureza de la
posguerra, que asumió y respetó los valores tradicionales de una sociedad
patriarcal e impregnada por los valores del catolicismo. Por el otro, Rocío
Jurado, la artista de rompe y rasga que absorbió de golpe toda la modernidad
que empezaba a asomar en España. La niña educada en el tradicionalismo a la que
su padre no dejaba ser artista se plantó en Madrid y alcanzó el sueño de su
infancia para llegar a ser La más grande e icono cultural, ya que con su arte y
estética plantaría cara al machismo, a la censura y a la homofobia.
La Más Grande es un trabajo excelente y necesario para comprender por qué Rocío Jurado fue la mejor cantante del siglo XX que ha dado este país.








