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In memoriam: Maxi, exjugador del Almería

Tony Fernández
Periodista

Una llamada del hijo de Pepe Morales anunciaba una triste noticia. Almería llora a Maxi solo unos días después de conocerse la muerte de su media naranja en el Real Oviedo, Mario Jacket. Solo comparable a los más grandes como el mítico Juan Rojas con el que llegó a jugar en todas las categorías desde Regional a Primera. José Antonio Rodríguez Callejón nacía en Berja hace 77 años y la última etapa de su vida no ha sido fácil, pero siempre ha contado con Ana y sus hijos que le han cuidado hasta que al filo de las 6:30 horas de este miércoles 14 de enero dejaba de existir.

Maxi / La Voz

Su estampa de futbolista solo es comparable a la de los más grandes de la historia del Almería, ya que jugó cuatro temporadas en Primera División, dos de ellas en el Real Oviedo, y dejó su huella con un marcaje a Johan Cruyff en el Camp Nou para la historia. Llegó a competir en todas las categorías del fútbol español y con Juan Rojas saltaba del Plus Ultra al nuevo Almería que hizo Paco Góngora. De Las Chocillas al Estadio de La Falange y una tarde memorable en su carrera le cambió la vida para siempre. El Real Oviedo pagaba un traspaso millonario al Almería y pasó de Tercera a Primera en cuatro días y de jugar en tarquín a hacerlo en las mejores alfombras de LaLiga.

Maxi era un futbolista total que jugaba en el centro del campo. Tan equilibrado en lo táctico que abarcaba mucho campo y su fuerza física le hizo jugar de lateral con José María Maguregui en el Almería del ascenso y los dos años en Primera. Pocos salen como Maxi en la primera imagen de la desaparecida Agrupación Deportiva Almería y en la última. Era un tipo serio y riguroso. Hablaba claro dentro y fuera del campo. Uno de los jefes del vestuario. Siempre tuvo muy claro quiénes mandaban en el Almería y los que llegaban a golpe de talonario, para Maxi no eran seres superiores. Pasó por el fútbol como un señor y nadie entiende cómo no se aprovechó su conocimiento para las nuevas generaciones. Esto es Almería.

Aquel Plus Ultra de Regional Preferente

Lo de Maxi le viene de su padre y de su hermano que se llaman Maximino y así se quedó para siempre en las estampas del fútbol. Tuve la enorme satisfacción de aplaudirlo primero y conocerlo después. Tengo los cromos donde salía. Recortaba sus crónicas con el Real Oviedo y nunca olvidaré lo que me dijo cuando enterramos juntos al club de su vida: la AD Almería. Puedo contar que he visto correr por los campos a Rojas y a Maxi. Confieso que me se de carrerilla las alineaciones del Real Oviedo y todas en las que participó con la rojiblanca. Llegué a conocer a todos los que corrían por las Chocillas, aquellos domingos cuando el fútbol era a las once y media de la mañana ¡Vamos Maxi! Gritaba la grada y el Plus Ultra a ganar.

El día que Sabino Barinaga le echó el ojo

El Almería de la temporada 1973-74 fue uno de los mejores de todos los tiempos y segundo en la Liga hizo un papelón en la Copa del Rey eliminando a Marbella y Linares, los jienneses de Segunda, y les tocaba el Real Oviedo entrenado por un sabio del balón. Como se jugó en enero y no había iluminación homologada por la Federación, se disputó a las tres y media de la tarde. 

Las empresas dieron permiso a los trabajadores y aquella tarde Maxi lo bordó. Ganó el Almería 2-1 y el Real Oviedo también. Barinaga dijo que quería al número… Le tocó la lotería al virgitano que pasó del tarquín al Estadio Insular de Las Palmas para debutar en Primera División. Se montaba un 'pollo' sin precedentes por el dinero de la operación. Eso quedaba en Almería, porque Maxi volaba por la Liga de las Estrellas. Fueron cinco temporadas en Oviedo y seis en el club de su vida.

El más feliz viendo a toda Almería botando

Me contaba Maxi las más bellas historias del equipo de mi vida. Yo era el socio 520 y aplaudía a todos, pero especialmente a aquellos que vi pasar del Plus Ultra al Almería, casi todos. Hay cosas que me callo porque no quiero molestar, pero esto sí lo cuento y los que le conocieron saben que es verdad. El vestuario del Almería era una familia. Siempre se dijo, pero lo que pocos contaron fue el por qué de ello. Un día viendo un partido de ‘futbito’ en las pistas de la Avenida del Mediterráneo me daba la clave del éxito de la Agrupación. 

El núcleo duro del vestuario lo tenía claro: el que venga “que pase por el aro”. Les explico. Era una forma que tenían de prestigiar a los almerienses y a aquellos que venían remando desde Tercera. Siempre hemos sido muy dados en esta tierra a sobrevalorar lo de fuera y lo nuestro dejarlo de lado. Maxi, siempre lo tuvo claro porque hubo fichajes de talonario que no sudaban la camiseta y se rebelaba contra ellos. Si yo les contara todo lo que me decía de algunas figuritas… Estoy muy triste, se lo he dicho a Ana, su mujer. Su hija Ana Belén fue compañera en LA VOZ de Almería. Un beso para ella y su hermano José. Yo quería mucho a Juan Rojas pero mi Maxi y mi Goros que no me los toquen en el Cielo.

In memoriam: Simón Soler Castaño, exprofesor del Instituto de Vera

Manuel León
Periodista

Cuando eres adolescente, el Instituto es el centro del mundo. El de Vera era y es uno de ellos. Entonces se llamaba Instituto Nacional Mixto-Comarcal y estaba situado en una recta interminable a orilla de la carretera hacia Garrucha.

Clases arriba, clases abajo, anárquico, como nuestra edad, como el acné que festoneaba nuestras mejillas, el edificio estaba gobernado por entrañables profesores como Juan Blas, don Manuel Martínez, don Manuel Caparrós, el Físico, la Muñeca, Juan Pasivo, Leopoldo, doña Angela Cervantes, José Caparrós el filósofo, Antonio Molina, Juan Luis el Cordobés o Juan García Latorre. Además del recordado conserje Blas, que también mandaba, con su bigote de cabo chusquero, que cobraba a duro el trago de agua de botijo fresco y a dos el cubito de naranja de la nevera pinchado con un palillo.

Simón Soler Castaño / La Voz

En ese ambiente de apuntes apresurados y humo de Ducados, emergía la figura del profesor don Simón Soler, un hombre con aspecto de ser muy de campo donde los tontos escasean, oriundo de la huerta de Antas, donde nació, donde se crio entre hierba y naranjos. Tenía, como digo, trazas de campesino don Simón, con el rostro a surcado como una fanega recién labrada. Pero, desde el primer día, había algo en el -en su forma natural de hablar, en su forma llana de dirigirse a nosotros, en su campechanía -que nos fascinaba. Nos daba Dibujo Técnico y Naturales y sabíamos que en otros cursos también había impartido Matemáticas y Física. No en vano, a pesar de que aún no era muy mayor, era uno de los decanos del Centro.

Era profesor por vocación, por convicción franciscana, pero también ingeniero y llegó a catedrático, el primero de su pueblo argárico, junto a Tadea Fuentes, alumna de Celia Viña. Pero a pesar de su brillantez, era sencillo como una higuera. Y riguroso. Y simpático: “Moza, a la pizarra”, “Si se me cae… parto una losa”. Don Simón fue alumno de la tercera generación en ese Instituto veratense, cuando se denominaba Instituto Laboral Fernando el Católico, el mismo en el que después fue durante 43 años profesor querido y respetado.

Una vez fueron a visitarlo a la clase tres alumnos suyos de tres generaciones: el abuelo Bartolomé, la hija Natalia y el nieto Miguel Angel. Empezó su andadura de enseñante en 1966, el año de las bombas de Palomares, y hasta su jubilación en 2008 pasó lista a 43 promociones de muchachos y muchachas de todos esos pueblos de la comarca: de Vera, de Antas, de Mojácar, de Garrucha, de Turre, de Los Gallardos, de Sorbas, hasta Carboneras, muchos de ellos conviviendo en el Internado que dirigía Juan Torres, que llegaban cada mañana en el Caito de Diego o en el Gusano que conducía Domingo. Cuando se jubiló -lo jubilaron- en El Palmeral, junto al Llano Mojigato, se dedicó a jugar al golf, a seguir con más atención al Real Madrid, su equipo del alma -fue presidente de la Peña Madridista de Vera- y quiso emprender la hercúlea tarea de escribir un cuaderno de vivencias en sus más de 40 años como maestro, que no llegó a cristalizar. Desde su ‘Rincón de Jubilado’ escribía comentarios de vez en cuando en las redes sociales, siempre con su escepticismo rural. Era correligionario de Pepe Mújica y adepto a las páginas de Valle Inclán y “ni monárquico ni republicano, sino todo lo contrario”.

Aunque su vida transcurrió entre sus inviernos en Vera y sus veranos en Las Ventanicas de Mojácar, el alma de labriego de don Simón pertenecía a la huerta verde de Antas, donde vio la luz primera, donde descansará para siempre este apreciado profesor que empujó en 40 años a más de 2.000 adolescentes levantinos a ser un poco mejores.

En este tiempo en el que tanto cuesta tremolar la bandera de profesor, en el que la autoridad del maestro está siendo tan menoscabada por Google o por el ChatGPT o por la insolencia de algunos padres y alumnos, se va este antuso; este don Simón Soler Castaño con 86 años bien cosechados; esta leyenda de la pizarra y el cartabón, que será ya para siempre un recuerdo compartido en la comarca. 

La piel del Paseo de Almería

Ignacio
Ortega

El Paseo de Almería, esa arteria central antes dominada por el ruido de los motores, poco a poco se despoja de su piel antigua. Su eje vital se está transformando en una promesa verde. Ya no parece una calle más, sino un lienzo abierto, donde la memoria del asfalto cede ante un espacio que busca reconciliarse con su pasado.

Hasta hace poco, el tiempo corría por ese espacio inestable y poroso, percibido como una amenaza latente; ahora, un nuevo diseño urbano promete pausar el tiempo a través de bancos concebidos como puntos de anclaje, destinados a atrapar las conversaciones de los peatones, para que la vida cotidiana pueda desplegarse sin prisa.

El pavimento fluye como un río de piedra labrada desde la Puerta Purchena hasta un mar todavía invisible. Los árboles centenarios se integran en nuevas áreas verdes, con macizos florales y elementos ajardinados, formando una alfombra vegetal que da continuidad al paseo y a cada parterre abierto.

Sin embargo, en esta gestación, el parto está siendo doloroso. Si el Ayuntamiento no se refugiara tanto en su mayoría absoluta y escuchara con mayor atención a comerciantes y ciudadanos, se podrían haber evitado muchas de las quejas provocadas por el retraso de las obras, la sensación de abandono del Centro Histórico, el temor a que algunos escaparates queden ocultos tras un verde excesivo o parterres invasores de la peatonalidad.

Quizá en este nuevo Paseo, aún cubierto de polvo y de espera, esa belleza sirva para escuchar el latido de quienes lo caminan y llegue a convertirse en un lugar con memoria y alma, capaz de reconciliar el presente con su pasado histórico. Un auténtico salón social de la ciudad, donde la vida vuelva a encontrarse sin prisa y se recupere la intimidad del espacio compartido.

Queda por saber si las obras públicas que proyecta el ayuntamiento servirán para recomponer una ciudad fracturada tras veinte años de políticas conservadoras que premiaron el aislamiento -urbanizaciones blindadas, chalés como trincheras, centros comerciales, un coche por adulto y barrios cada vez más desconectados-, o si serán, una vez más, un decorado amable para preservar el individualismo y dejar, como escribió Italo Calvino en “Las ciudades invisibles”, una ciudad hecha, como los sueños, de deseos y miedos.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería, que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal, el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-,  Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluza:




Las portadas de las cinco revistas semanales

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Ya están en los puntos de venta las revistas semanales. Cuatro de ellas (Lecturas¡Hola!Diez Minutos y Semana) salen los miércoles, mientras la revista Pronto se adelanta sobre sus compañeras y se pone a la venta los lunes. Estas son las portadas de esta semana: