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"De lunes a viernes" no cumple expectativas

Nuria Torrente
@opinionalmeria

Telecinco había depositado muchas esperanzas en De lunes a viernes, el formato llamado a revitalizar unas tardes estivales que, desde hace tiempo, vienen mostrando claros síntomas de agotamiento. Para ello, Mediaset no escatimó recursos económicos, técnicos ni humanos, convencida de que tenía entre manos uno de los grandes estrenos del verano.

"De lunes a viernes", en su presentación / Mediaset

Sin embargo, la realidad de la audiencia suele ser menos complaciente que las campañas promocionales. La primera semana de emisión ha dejado un balance difícil de considerar satisfactorio. El programa debutó con un discreto 9 % de cuota de pantalla y fue perdiendo seguimiento hasta cerrar la semana con un 7 %, unas cifras alejadas de las expectativas que habían acompañado al lanzamiento.

Como ocurre con frecuencia en la televisión, al entusiasmo interno le siguió una intensa defensa pública del proyecto. Presentadores, colaboradores y comentaristas afines se esforzaron por destacar las virtudes del nuevo espacio y presentarlo como un formato llamado a marcar una nueva etapa en las tardes de Telecinco. Pero el veredicto de los espectadores ha sido, por el momento, bastante más frío.

Buena parte de la crítica especializada ha señalado, además, la evidente inspiración en Sálvame, un programa que, con independencia de los juicios que merezca, poseía una personalidad propia difícilmente reproducible. Intentar recuperar aquella fórmula sin sus principales protagonistas originales ni el contexto que la convirtió en un fenómeno televisivo parece, al menos hasta ahora, un objetivo lejos de alcanzarse.

También han surgido voces que interpretan que el espacio dedica una atención desproporcionada a determinadas figuras, especialmente a Isabel Pantoja y al universo familiar de Rocío Jurado a través de Rocío Carrasco. Esa percepción ha llevado a algunos espectadores a considerar que determinados contenidos responden más al ajuste de cuentas televisivo que al entretenimiento o a la información, una estrategia que puede satisfacer a una parte de la audiencia, pero que también corre el riesgo de alejar a quienes buscan propuestas más variadas.

La televisión actual vive sometida al dictado inmediato de los datos de audiencia. Una semana no determina el destino de un programa, pero sí ofrece indicios que las cadenas harían bien en no ignorar. Cuando una apuesta nace envuelta en grandes expectativas y los resultados iniciales son modestos, conviene analizar con serenidad las causas antes que refugiarse en discursos triunfalistas.

De lunes a viernes aún dispone de margen para corregir errores, redefinir contenidos y encontrar una identidad propia. Pero, a día de hoy, los números y la percepción de una parte significativa de la crítica invitan a una conclusión difícil de rebatir: el programa no ha cumplido las expectativas con las que fue presentado. En televisión, como en tantos otros ámbitos, la promoción puede despertar curiosidad, pero solo el interés sostenido del público garantiza el éxito.

El derecho al legado que solo se niega a Rocío Carrasco

Marian Lozano
@marian65x 

En raras ocasiones, por no decir en ninguna, la gestión de los derechos de imagen de los grandes mitos de la música se ha cuestionado, a menos que la heredera se llame Rocío Carrasco. La heredera universal de Rocío Jurado se enfrenta a un juicio moral permanente que delata cierto sesgo particular y único de periodistas y colaboradores de los programas de crónica social de la cadena de televisión Telecinco y sus satélites.

Rocío Carrasco, en una reciente entrevista en "El sótano", programa presentado por Alba Carrillo en Ten / Ten

La la crítica a la gestión del legado artístico de Rocío Jurado por parte de su hija Rocío Carrasco pone de manifiesto el doble rasero de estos programas de corazón y cierta prensa que aplaude la gestión de otros herederos, pero que penalizan a Rocío Carrasco. Han creado un relato mediático alimentado por los no beneficiados en el testamento de esos derechos, y han visto en ello un filón económico al que solo hay que echar gasolina para seguir nutriendo a los despechados. 

La muerte de un gran artista supone para su familia no solo lidiar con el duelo, sino abordar todo lo que representa el terreno legal, la propiedad intelectual y los derechos de explotación de la imagen. En el caso de Rocío Jurado, este grupúsculo de cronistas del corazón no ha sopesado el dolor y se han convertido en un tribunal mediático que se arroga más competencias que la propia legislación en materia de sucesiones y que la propia heredera. 

Ninguno de estos inquisidores de la opinión pública acusó a las hijas de Lola Flores, Lolita y Rosario, de lucrarse a costa de la memoria de La Faraona cuando inauguraron su museo en Jerez o han participado en series y documentales. Al contrario, lo aplauden. Tampoco se ha arremetido contra el heredero de Camilo Sesto, que ha puesto en marcha recientemente su museo en Alcoy, o al hijo de María Jiménez, que gestiona igualmente el patrimonio cultural de su madre con gran presencia en redes sociales. Shaila Dúrcal y Carmen Morales han llevado a cabo una serie de homenajes y colaboran en un documental sobre la vida de su madre en el veinte aniversario de su fallecimiento. Ni una sola palabra que las cuestione, solo alabanzas, como debería ser en todos los casos. 

Sin embargo, Rocío Carrasco, nombrada a voluntad de Rocío Jurado en plenitud de sus facultades como heredera universal, se ve sometida una y otra vez a un juicio sumarísimo cuando pone en marcha un homenaje o simplemente intenta mantener vivo el legado de su madre, ya sea con la apertura del museo de Chipiona, la producción de un musical o un documental. En su caso, estos programas tildan su gestión de “negocio”, mientras que en el caso de los herederos de otros artistas lo llaman “merecido homenaje”. ¿Por qué? 

La respuesta es sencilla. El testamento de “La Más Grande” blindó a su hija, pero dejó fuera de los derechos de imagen a sus hermanos, Amador y Gloria Mohedano, y a sus hijos, Gloria Camila y José Fernando. Al quedar al margen de la marca Rocío Jurado, la gestión de Rocío Carrasco ha pasado de ser vista por ellos como la protección de un legado y, desde su prisma nada objetivo, lo ven como el monopolio de la Carrasco. 

Para Amador Mohedano el fallecimiento de su hermana supuso su desahucio profesional de la empresa Rocío Jurado. Por ello, el hermano y todos los que se creen agraviados por la voluntad de Rocío Jurado se han centrado en un discurso simplista: si ellos no participan, el proyecto es por dinero, malo o mediocre, y no por el orgullo y el derecho de una hija a homenajear a su madre. 

No solo existe este agravio, sino que la han calificado sistemáticamente como la “hija ausente”. Rocío Carrasco permaneció años apartada del foco y de la dinámica de su familia “mediática”, a diferencia de estos que, desde el fallecimiento de Rocío Jurado, recorrían los platós haciendo de ello su medio de vida. Y así se arropan en una teoría retorcida en la que concluyen que, al no haber estado presente, Carrasco pierde el derecho emocional de explotar los derechos de su madre, obviando que fue la propia Rocío Jurado quien dispuso lo contrario en su testamento. 

El caso de Rocío Carrasco evidencia que, para esta trasnochada crónica rosa, la gestión del legado de un artista solo se respeta si valida el tópico de que la familia, aunque sea la peor del mundo, tiene que permanecer unida.  

A los herederos de Camilo, de Lola Flores, María Jiménez, Camarón, Antonio Flores o Rocío Dúrcal se les aplaude que rentabilicen el mito para mantenerlo vivo, mientras que a Rocío Carrasco se le exige que pida perdón por cumplir la última voluntad de la artista más grande que ha dado este país y a la que fielmente sigue rindiendo homenajes.

A propósito del incendio de Los Gallardos

Alfred Seif
Psicoterapeuta

Lo que hasta ahora solo se veía en las noticias de la televisión de Australia o Estados Unidos, ahora también ha ocurrido aquí: se cree que el catastrófico incendio forestal en la zona de Los Gallardos (Almería) es el mayor de la historia de Andalucía hasta la fecha. Hasta hoy (10 de julio) se han contabilizado 12 muertos (y seguramente miles y miles de pequeños animales muertos) y solo se conocerá el alcance total de esta catástrofe una vez que se haya extinguido el fuego y se haya realizado un análisis completo de los daños. Muchos -yo incluido- habíamos subestimado este riesgo hasta ahora.

Miembros de la UME en el incendio de Los Gallardos / UME

Los expertos coinciden en que el cambio climático está aumentando el riesgo de incendios forestales no solo en Andalucía, aunque recuerdan que el cambio climático no suele ser la causa directa del inicio del fuego -que a menudo se debe a negligencias o acciones humanas-, sino que hace que los incendios sean más frecuentes, intensos y más difíciles de extinguir. 

Además, parece que Vera, Garrucha, Mojácar, Turre, Los Gallardos, Bedar, Antas y Cuevas del Almanzora aún no han aprobado el obligatorio «Plan Local de Emergencias por Incendios Forestales» (PLEIF). En Vera, sin embargo, parece estar al menos «en fase de redacción», sobre todo teniendo en cuenta que en su recientemente aprobado «Plan Territorial de Emergencias Locales» se reconoce que los incendios forestales se encuentran entre los mayores peligros. 

Los ciudadanos de los municipios cerca del incendio deberían plantear ahora sin falta las siguientes preguntas a sus representantes políticos locales: 

¿Se podría haber evitado el incendio -al menos en esta magnitud-? 

¿Se trató de un suceso aislado o tendremos que convivir con este tipo de catástrofes en el árido sureste de Andalucía? 

¿Quién destinará qué cantidad de millones a la prevención de futuros incendios forestales?

¿Cuándo se aprobará la PLEIF en mi localidad? 

Nota: La aplicación «Incendios Forestales España» (Wildfire Watch) ofrece notificaciones push cuando se producen nuevos incendios en tu zona y muestra los incendios activos en un mapa.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluzas:




Movistar Plus: "Gracias, Telecinco"

Tania Artajo
@opinionalmeria

El documental La más grande, la serie original de Movistar Plus sobre la vida de Rocío Jurado, está logrando un éxito rotundo en la plataforma. A pocas horas de su estreno, cada capítulo se ha colocado como el documental más visto de Movistar Plus. Con tres episodios ya disponibles y el cuarto programado para el próximo jueves, la producción está generando un impacto notable entre el público.

Cada capítulo de "La Más Grande" se coloca como el documental de Movistar Plus más visto a las pocas horas de su estreno

Rocío Carrasco, hija de la artista y coproductora ejecutiva del proyecto, ha concedido cerca de media centena de entrevistas a todos los medios para dar a conocer el trabajo. Sin embargo, entre los profesionales del sector audiovisual hay un caso que está siendo especialmente comentado: el de Telecinco.

La principal cadena de Mediaset no ha contado con la participación de Rocío Carrasco en ninguno de sus programas para promocionar el documental. Pese a ello, la programación de Telecinco ha dedicado decenas de horas a hablar de La más grande. En un medio donde las cadenas suelen ser extremadamente escrupulosas a la hora de tratar productos de la competencia, Telecinco ha convertido este título en un caso excepcional.

Familiares cercanos a la artista han pasado por los platós de la cadena para opinar largo y tendido sobre la producción de Movistar Plus. Amador Mohedano, Gloria Camila Ortega, Rosa Benito y Rocío Flores han dedicado amplios espacios a analizar el documental. También lo han hecho José Ortega Cano y Chayo Mohedano. Todos ellos han contribuido a mantener el tema en la agenda informativa y de debate durante días.

Esta cobertura masiva, generada sin que Rocío Carrasco haya tenido que sentarse en un plató de Telecinco para promover su propio trabajo, representa un valor promocional incalculable. Si Movistar Plus hubiera tenido que pagar por una campaña de esa magnitud en televisión en abierto, el desembolso habría sido millonario. En su lugar, la competencia está haciendo el trabajo por ella, manteniendo vivo el interés del público y amplificando el alcance del documental más allá de los suscriptores de la plataforma.

El fenómeno resulta aún más llamativo porque Telecinco no se ha limitado a una mención puntual. Ha convertido La más grande en un asunto recurrente en su parrilla, con intervenciones de distintos miembros de la familia que han generado conversación y, en algunos casos, polémica. El resultado es una promoción orgánica y constante que pocos productos ajenos a Mediaset han recibido en los últimos tiempos.

Mientras Movistar Plus celebra el éxito de audiencia de su serie documental, el sector observa con atención este caso atípico. La más grande no solo está triunfando por su calidad y por el material inédito aportado por Rocío Carrasco. También lo está haciendo, en buena medida, gracias a una cobertura que su principal competidor en televisión tradicional le está regalando.

"Gracias, Telecinco", dicen en Movistar Plus.