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Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluza:




Francisco Giménez-Alemán, el director de Telemadrid que acabó con 'Tómbola'

Antonio Torres
Periodista

Francisco Giménez-Alemán fue director de ABC y rememora lo mal que lo pasó cuando llevó a las páginas de su periódico a Santiago Carrillo. El histórico dirigente comunista, denostado en su medio dado que el marqués Juan Ignacio Luca de Tena, director de ABC, y el financiero Juan March financiaron el alquiler del avión Dragon Rapide que trasladó a Franco a África para inicial el golpe de Estado de 1936. “Se acercaban las elecciones de 1982 y me dijeron que Felipe González podía salir, pero Carrillo ni muerto. Felipe fue entrevistado ese año en la sede del diario. Para que Carrillo fuera protagonista de ABC me inventé una fórmula. Le dije a Pilar Urbano, que formaba parte de un grupo de mujeres que hoy son historia de la crónica parlamentaria, que lo invitaran a los desayunos del Ritz que ellas organizaban. Fue un acto del periódico y la mujer me dijo lo invitáis y a partir de ahí le publicáis testimonios. Yo pretendí que gente del ABC y de la izquierda tuvieran una reconciliación”. Claro que me costó disgustos de alguna gente muy conservadora me decía, pero, cómo has traído a un enemigo, pero el director de entonces, Guillermo Luca de Tena, más abierto que muchos de la redacción y de la propiedad, me felicitó diciendo hemos hecho lo que había que hacer”. Curiosamente años después por iniciativa del añorado Fausto Romero y de Pedro Manuel de la Cruz tuve oportunidad de asistir a un almuerzo con el dirigente del PCE y con Giménez-Alemán.

Eusebio Rodríguez Padilla, Francisco Giménez-Alemán y Antonio Torres, en una cafetería del Paseo de Almería / Foto: Cabrera

Comenzó a estudiar Periodismo en 1965 en la Escuela Oficial de Madrid. Realizó prácticas profesionales en el decano La Voz de Almería donde tuvo la anécdota de que un gobernador civil en una inauguración se percató de que el periodista no levantaba el brazo. El representante de la dictadura le espetó: “Niño, es que no sabes cantar”. Eso llegó al director del medio. Francisco Giménez: “En mi casa me dijeron desde siempre que fuera respetuoso con todo el mundo y desde siempre me confesé demócrata, de centro derecha y monárquico”. De las portadas más duras que menciona fue el asesinato de Miguel Ángel Blanco. “Una dura tarde cuando me adelantó el ministro Jaime Mayor Oreja la noticia”. 

Guerra Civil. Echa de menos las referencias periodísticas y de historiadores en el aniversario sobre la Guerra Civil. Trabaja en un capítulo destacado relacionado con la provincia de Almería así nos confesó en un desayuno en Dulce Alianza, junto al incansable Eusebio Rodríguez Padilla, ambos se profesan reconocimiento. Eusebio acaba de sacar otra obra sobre La Guerra Civil en Almería con referencia a las mujeres en la retaguardia. En uno de sus capítulos, nos recuerda la película El maestro que prometió el mar nos llevó directamente al comprobar las carreras truncadas. Un gran maestro de verdad ante tanta adversidad. Sobre las maestras de escuela y la represión en Almería, recuerda a la Junta Nacional de Burgos prohibió la coeducación en todos los centros de enseñanza media de España. En esa misma orden se ordenaba a los gobernantes y alcaldes que procediesen a destruir las obras irreligiosas o marxistas que obrasen en las bibliotecas escolares. “En el BOE de 29 de octubre de 1936, el ministro de Educación, general Fidel Dávila, firma las destituciones de numerosos profesores. Todos quedan suspendidos de empleo y sueldo. Al acabar la guerra, en la escuela de los pueblos ocupados: los maestros debían proveerse de crucifijos, banderas y cuadros del general Franco que habían de presidir las aulas. Muchos maestros/as quedaban defenestrados, perdiendo su puesto de trabajo y desposeídos de su título académico”. El historiador cita a un grupo de maestras que trabajaron desde la legalidad republicana almeriense. Ofrece muchos nombres de personas que comienzan con Petra Roberta Bueno García de la Torre, natural de Burgos y vecina de Laujar de Andarax, Juana Céspedes Ontiveros, natural de Huércal Overa y que ejerció en Almería y Ángeles Felices Jiménez, de Níjar y maestra en la capital.

Giménez-Alemán desarrolló buena parte de su carrera profesional en ABC, medio al que llegó en 1967. En 1975 fue designado redactor jefe. Director adjunto en 1980, encargándose de la transformación digital del periódico. En 1984 sustituyó en ABC de Sevilla a Nicolás Jesús Salas y compatibilizó su nuevo puesto en Andalucía con la de director adjunto. Fue director del diario monárquico en la edición nacional desde Madrid, sustituyendo al ínclito Ansón, durante el periodo 1997-1999, dejando la dirección en septiembre de 1999 para ser el puesto de asesor de la presidencia de Prensa Española, editora del medio. Además, ha sido director general de Telemadrid con gran consenso en las deliberaciones del PP y de la oposición del PSOE e Izquierda Unida. El almeriense pasa a la historia de la televisión en España porque la primera decisión que tomó en el canal madrileño fue cargarse Tómbola, programa amarillo y de chismorreo que aportaba a la cadena el 33 por ciento de audiencia: “Era un programa infame, producido por la televisión valenciana y que se emitía también simultáneamente por Canal Sur Televisión y por Telemadrid. Fue mi primera decisión. El tiro de gracia para ese espacio de chismorreo, pionero en la llamada tele del corazón, que desapareció poco después al no contar con el aliento de audiencias tan importantes como la andaluza y la de la capital de España. Deede la televisión oficial de la Comunidad de Madrid, cuya idea fundacional era la del servicio público, no se podía recurrir a programas basura que alimentaban las bajas pasiones sin el menor decoro informativo y cero rigor periodístico”. “Pese a ello, lo hice y hoy considero que es una de las más valientes decisiones que he tenido que tomar en mi larga carrera profesional”, dijo a El Correo de Andalucía, medio del que es colaborador desde hace varios y donde mantiene una columna, muy leída, sobre la actualidad política. Posteriormente, ha denunciado despidos, descapitalización del medio, la consecuente toxicidad política y la falta de audiencia. No se despega de su tierra natal y en periodos de vacaciones se le ve a menudo y compartimos conversaciones, desayunos y almuerzos anuales en casa Tadeo de Villaricos como el previsto para este domingo 16 de agosto. Sigue la actualidad de Almería. Hijo del farmacéutico y escritor liberal Francisco Giménez Fernández del que nos contó historias humanas durante la guerra y después de la contienda. El padre no quería que estudiara periodismo. Estudió en La Salle y recibió un premio como gran alumno del entonces ministro Ruiz Giménez que inauguró en 1953 el Instituto de Vera. Antes de irse a Madrid, n Granada compartió residencia estudiantil con el abogado acusador del caso Almería Darío Fernández Álvarez al que le contó que su pasión era el periodismo. Es autor de varios trabajos monográficos y autor de varias novelas y la primera fue Elvira Buvión, publicada en 1995. Fue presentada en Almería por Beatriz Senosiáin Zabalza, mi antigua colega en Canal Sur Televisión.

El precio de no hacer nada

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Cuando el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía da la razón a quienes llevan años denunciando el exceso de ruidos en el Casco Histórico, no hablamos solo de una sentencia: hablamos de personas que han tenido que soportar molestias durante demasiado tiempo y de un Ayuntamiento que, según la resolución, no aplicó las medidas que debía. Y como si eso no bastara, un dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía estima indemnizar con 150.000 euros a tres vecinas afectadas. Un varapalo judicial que se paga con el dinero de todos los almerienses. ¿Por qué hay que esperar a que la justicia marque el camino para que el Ayuntamiento cumpla? 

En Almería, en demasiadas ocasiones, existe la sensación de que la alcaldesa parece dedicada a otra cosa. A eventos y actos de lucimiento personal. Todo eso puede llenar minutos de las redes sociales, pero no mejora el día a día de los almerienses. Cuando la gestión falla, el perjuicio no se reparte por igual, pero la cuenta sí. El coste no lo asumen quienes deciden no hacer nada, lo asume quien menos culpa tiene: la gente que paga sus impuestos. 

Lo lógico sería que, tras una sentencia así, ésta se convirtiera en una lección inmediata: revisar actuaciones, aplicar medidas preventivas, en definitiva, garantizar el cumplimiento de las propias ordenanzas municipales. Eso es gobernar. Pero si la política se convierte en espectáculo y la Alcaldía se llena de actos que no responden a lo que preocupa a la ciudadanía, entonces el tiempo pasa y la dejadez crece. Y llega el momento en que lo que empezó como un problema vecinal termina como un expediente judicial y, finalmente, con una cuantía, 150.000 euros, que todos debemos asumir por no hacer lo que tocaba cuando tocaba. 

Cuando las ordenanzas no se aplican, el Ayuntamiento no solo incumple; también manda el mensaje de que las normas valen poco, que las denuncias pueden esperar, que quien sufre tendrá que pelear hasta el final. Almería merece una alcaldesa que no se esconda detrás de la inercia ni se acostumbre a llegar tarde. Porque, al final, la ciudad no se arregla con actos y eventos, se arregla con trabajo diario, con criterio y con respeto por la convivencia.

Belén Esteban y Julia Janeiro se reparten tortas dialécticas

Nuria Torrente
@opinionalmeria

La eterna guerra familiar entre los Janeiro y Belén Esteban ha vuelto a encenderse con fuerza este agosto. La colaboradora de televisión y Julia Janeiro (conocida como Juls), hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, se han cruzado en un duro intercambio mediático. Lo que empezó como una historia de Instagram se ha convertido en un cruce de acusaciones públicas en el que no han faltado las pullas directas, los reproches y las descalificaciones.

El detonante: la historia de Instagram

El 8 de agosto, Belén Esteban publicó una historia en Instagram con una fotografía de su hija Andrea de pequeña. El mensaje era claro: «Mi niña, lo que más quiero en mi vida, tú no eres una nepo baby, otras sí». El término nepo baby (hijos de famosos que se benefician del apellido y la trayectoria de sus padres) fue interpretado de inmediato como una indirecta dirigida a Julia Janeiro, quien en los últimos meses ha incrementado su presencia mediática como maquilladora, influencer y futura concursante de La caja amarilla en Antena 3.

larazon.es

Belén no confirmó ni desmintió la alusión, pero el mensaje se entendió como una defensa de la decisión de Andrea de mantenerse al margen de los focos y trabajar lejos de España, en contraste con la exposición pública de su hermana.

La respuesta contundente de Julia Janeiro

El 13 de agosto, Julia Janeiro, abordada por la prensa a la salida de su residencia en la zona norte de Madrid, no se mordió la lengua. Fue directa y sin rodeos:«¿Ella sabe escribir la palabra? ¿Sabes qué pasa? No soy tanto de indirectas, soy más de decir las cosas claras. Si hablamos de nepo babies, ella, sin ser hija de mi padre, ha sido prácticamente lo mismo. Claro, se ha pasado la vida hablando de mi padre».Y añadió: «Prefiero llamarla “la sombra de Jesulín de Ubrique” porque es que claro, si nos ponemos a hablar… Me parece un poco ridículo que hable así de la hermana de su hija, me parece vergonzoso, la verdad». La joven continuó: «Al menos mis padres tienen respeto y clase. […] Parece que odia mi existencia una persona que me triplica la edad… La verdad, un poco fuerte».

Dirigiéndose expresamente a la colaboradora, sentenció: «Creo que todo el mundo está un poco cansado de la misma historia que simplemente se resume a un meme televisivo. Lo siento mucho, Belén, me dirijo a ti porque hablo directamente. Eres un meme televisivo, cariño; no tengo más que decirte». Y remató: «No eres el ombligo del mundo».

Julia también reveló que tiene «500 capturas y grabaciones de pantalla» de Belén viendo sus historias de Instagram y le pidió que dejara de hacerlo. Insistió en que ella no había nombrado a Esteban en ningún momento y que no entendía que se tomara como una indirecta su frase de que «muere y mata» por sus padres.

libertaddigital.com

Antecedentes de un conflicto de décadas

Esta no es una polémica aislada. El enfrentamiento entre Belén Esteban y la familia de Jesulín de Ubrique y María José Campanario se remonta a más de 25 años, a la ruptura del torero con la de Paracuellos de Jarama a principios de los 2000, poco después del nacimiento de Andrea. Desde entonces, las acusaciones mutuas, las versiones enfrentadas sobre la relación paterno-filial y las críticas por el trato diferencial a los hijos han sido recurrentes en televisión y redes.

En julio de 2026, Julia ya había lanzado un dardo al afirmar ante los medios que «se ha contado una versión toda la vida que no es» sobre la historia familiar, sin nombrar directamente a Belén pero dejando clara su posición. También defendió a sus padres con la frase «muero y mato por ella [su madre] y por mi padre también», eco de una de las expresiones más recordadas de Esteban.

infobae.com

Julia ha pasado de reivindicar durante años su derecho al anonimato (incluso judicialmente) a dar el paso a la exposición pública: portada en ¡Hola!, declaraciones frecuentes y su inminente debut televisivo. Belén, por su parte, ha mantenido durante años la defensa pública de su hija y las críticas al entorno de Ambiciones.

Hasta el momento de redactar estas líneas, Belén Esteban no ha respondido públicamente a las duras palabras de Julia. El cruce de «tortas dialécticas» deja, una vez más, al descubierto las heridas abiertas de una de las sagas más mediáticas de la crónica rosa española.

La Liga F no interesa a la televisión

Tania Artajo
@opinionalmeria

La Liga F afronta una de las situaciones más delicadas de su corta historia profesional. A apenas dos semanas del inicio de la temporada 2026/27, previsto para el fin de semana del 29 y 30 de agosto, la competición carece de operador televisivo. El primer concurso para adjudicar los derechos audiovisuales ha quedado desierto: ninguna empresa presentó una oferta que alcanzara el precio de reserva fijado por la Liga Profesional de Fútbol Femenino.

Liga F Moeve

Según datos publicados por distintos medios, el mínimo exigido era de cinco millones de euros por temporada para emitir los ocho partidos de cada jornada en cerrado y con exclusividad, y de dos millones para un lote de cuatro encuentros en abierto. Los derechos internacionales se valoraban en unos 800.000 euros. El silencio del mercado ha sido total, tanto a nivel nacional como extranjero.

El precedente de DAZN y la desconfianza generada

La temporada pasada (2025/26) la competición se emitió principalmente a través de DAZN, que había adquirido los derechos en 2022 por un contrato de cinco campañas valorado en 35 millones de euros (alrededor de siete millones por temporada). La plataforma, sin embargo, constató que la operación resultaba deficitaria: los ingresos por suscripciones vinculadas a la Liga F quedaban muy lejos del coste del contrato.

En noviembre de 2025, DAZN y la Liga F firmaron un acuerdo transaccional por el que la plataforma renunció a la exclusividad de hasta cuatro partidos por jornada, permitiendo su emisión en abierto. A partir de la jornada 19, RTVE y TV3 ampliaron la cobertura en abierto, lo que impulsó las audiencias. Pese a ese ajuste, el vínculo se interrumpió un año antes de lo previsto y la Liga F se vio obligada a sacar de nuevo a concurso todos los derechos a partir de la temporada 2026/27.

Ese precedente ha generado una clara desconfianza entre los operadores. El mercado no ve un retorno económico suficiente y prefiere esperar a que la competición demuestre una mayor capacidad de atraer audiencia de forma sostenida.

Segunda ronda sin precio mínimo

Ante el fracaso de la primera licitación, que cerró el 10 de agosto, la Liga F abrió el 12 de agosto una segunda ronda de ofertas que se prolongará hasta el 19 de agosto a las 12:00 horas. En esta fase ya no existe precio de reserva. La urgencia es evidente: faltan apenas diez días para el inicio del campeonato y los clubes afrontan una incertidumbre económica importante, ya que los ingresos audiovisuales constituyen una parte relevante de sus presupuestos

.La organización ha dividido los derechos en varios lotes (emisión en cerrado, en abierto y mercados internacionales) y contempla contratos de tres, cuatro o cinco temporadas. El objetivo es encontrar cuanto antes un operador que garantice la visibilidad de la competición.

La situación pone de manifiesto las dificultades de consolidar el producto profesional femenino en el mercado audiovisual español. Mientras otras ligas europeas mantienen acuerdos estables, la Liga F se enfrenta al riesgo de comenzar la temporada sin televisión, con el consiguiente impacto en la difusión, el patrocinio y la estabilidad financiera de los equipos. El reloj sigue corriendo y la respuesta del mercado, de momento, no ha sido la esperada.