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Moreno Bonilla o el arte de soplar y sorber al mismo tiempo

José Francisco Cano de la Vega
Coordinador provincial de Sumar

Hay ocasiones en las que la política se vuelve tan contradictoria que resulta imposible no señalar la incoherencia. Lo ocurrido estos días tras el devastador incendio de Los Gallardos, la mayor tragedia forestal de la historia de Almería, es una de ellas. 

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, compareció junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Puesto de Mando Avanzado instalado en Turre para lanzar un mensaje tan contundente como necesario: "La emergencia climática mata". Ambos coincidieron en que el cambio climático está agravando la intensidad y frecuencia de los grandes incendios forestales y defendieron la necesidad de reforzar la prevención y de impulsar un gran acuerdo entre administraciones para afrontar un fenómeno que ha dejado trece muertos en nuestra provincia. 

Hasta ahí, difícilmente alguien podría discrepar. La realidad se impone con una crudeza insoportable. Los incendios son más virulentos, las olas de calor más largas y los fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes. La ciencia lleva años advirtiéndolo y los hechos, desgraciadamente, le dan la razón. 

Lo sorprendente llega cuando se repasa el acuerdo de gobierno que el Partido Popular acaba de firmar con Vox para gobernar Andalucía. Porque ese documento propone derogar la Ley Andaluza de Cambio Climático; sustituirla por otra norma donde la mitigación de emisiones deja de ser una prioridad; cuestiona el Pacto Verde Europeo; plantea reducir o eliminar instrumentos fiscales de carácter ambiental y apuesta por revisar buena parte de la normativa de protección ambiental. 

Resulta difícil encontrar coherencia entre ese programa político y el discurso pronunciado por Moreno apenas unos días después en Almería. ¿Cómo puede sostenerse, por un lado, que el cambio climático está detrás de incendios "cada vez más complejos, más dramáticos y que requieren despliegues extraordinarios" y, al mismo tiempo, pactar con un partido que pretende derogar la principal ley andaluza sobre cambio climático? 

No se trata de discutir si determinadas políticas ambientales deben cambiarse o si algunas regulaciones europeas necesitan adaptarse a la realidad del campo andaluz. Ese debate es legítimo. Lo difícil de explicar es que se reconozca públicamente la gravedad de la emergencia climática mientras se firma un acuerdo que rebaja el alcance de las políticas destinadas a combatirla. 

El propio Moreno reconoció que Andalucía lleva este verano una superficie quemada tres veces superior a la del mismo periodo del año anterior y defendió incluso incorporar la cultura de la prevención al sistema educativo. Todo ello encaja con un discurso de adaptación frente a un riesgo creciente. 

La política exige negociar. También alcanzar acuerdos con quienes piensan distinto. Pero existe una diferencia entre negociar y renunciar a la coherencia. La ciudadanía tiene derecho a saber cuál es la verdadera posición de su Gobierno. ¿La que figura en un documento firmado hace apenas unos días con Vox o la que expresó Moreno junto a Pedro Sánchez en el Puesto de Mando Avanzado de Turre? 

El incendio de Los Gallardos ha dejado trece víctimas mortales, miles de hectáreas arrasadas y una profunda herida en nuestra provincia. Ante una tragedia de semejante magnitud, lo que se espera de los responsables públicos es claridad, liderazgo y coherencia. 

Si realmente creemos que la emergencia climática mata, las políticas públicas deben actuar en consecuencia. Si, por el contrario, se considera que el problema se resuelve derogando leyes climáticas y flexibilizando la protección ambiental, entonces habría que explicar por qué se sostiene exactamente el discurso contrario cuando el humo aún no ha desaparecido del cielo de Almería. 

No se puede soplar y sorber al mismo tiempo. Al menos, no sin que nos preguntemos cuál de las dos versiones responde realmente a las convicciones del presidente de la Junta.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluzas:




Las portadas de las cinco revistas semanales

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Ya están en los puntos de venta las revistas semanales. Cuatro de ellas (Lecturas, ¡Hola!, Diez Minutos y Semana) salen los miércoles, mientras la revista Pronto se adelanta sobre sus compañeras y se pone a la venta los lunes. Estas son las portadas de esta semana:






In memoriam: Luis Sanguino, autor del mausoleo de Rocío Jurado

Alba Haro
@opinionalmeria

El pasado 12 de julio de 2026 falleció en Segovia, a los 91 años de edad, el escultor español Luis Antonio Sanguino de Pascual, una de las figuras más destacadas de la escultura monumental figurativa del siglo XX y principios del XXI en España y América. Nacido en Barcelona el 13 de agosto de 1934 en el seno de una familia noble barcelonesa (séptimo de ocho hermanos), Sanguino vivió una infancia marcada por la Guerra Civil Española. Su familia se vio obligada a desplazarse por Europa antes de instalarse en Pozoblanco (Córdoba). Desde muy joven mostró una vocación artística extraordinaria. Fue alumno del escultor Federico Coullaut-Valera (recomendado por Mariano Benlliure) y participó, con solo 18 años, en el concurso para las esculturas del Valle de los Caídos, donde se seleccionaron sus diseños para las representaciones de las Fuerzas Armadas.

Mausoleo de Rocío Jurado en Chipiona / Turismo de Andalucía

Su carrera se desarrolló entre España, Estados Unidos y México. Vivió largas temporadas en Nueva York (donde expuso en la Hammer Gallery y fue miembro de la National Sculpture Society) y en México, donde realizó importantes obras monumentales. En 1990 se instaló definitivamente en Segovia, donde fijó su residencia y taller en un torreón medieval de Valdeprados. Allí continuó creando hasta sus últimos días.

A lo largo de más de ocho décadas de trayectoria, Luis Sanguino dejó un legado de cientos de obras, entre ellas alrededor de 500-600 retratos y bustos de personalidades (presidentes, reyes, toreros, escritores y artistas). Su estilo, de marcado carácter figurativo y clasicista, se caracteriza por la monumentalidad, la expresividad y el uso magistral del bronce.

Entre sus obras más importantes destacan:

El Monumento a los Inmigrantes (Battery Park, Nueva York, 1975)

La Gran Fuente de la Vida (Monterrey, México)

El busto de Ernest Hemingway (Pamplona, 1968)

El Monumento a Emiliano Zapata

Las esculturas Vida, Libertad y Paz (Oviedo)

Las puertas principales de la Catedral de la Almudena (Madrid)

El Monumento a Cándido y el dedicado a la Guardia Civil (ambos en Segovia)

El Monumento Mausoleo de Rocío Jurado (Chipiona, 2007)

El mausoleo de Rocío Jurado en Chipiona

Una de sus obras más emotivas y visitadas es el monumento que realizó para la cantante Rocío Jurado en el cementerio de San José de Chipiona (Cádiz). Desde septiembre de 2007 se recuerda a la artista con este monumento en su mausoleo. Se trata de una escultura sedente de Rocío Jurado realizada en bronce, sobre una estructura escalonada de mármol en tres alturas. Corona el conjunto una pirámide de cristal.

Obra del artista Luis Sanguino, la cantante aparece vestida con un traje de cola sujetando con la mano izquierda un clavel y con la derecha una medalla con la imagen de la Virgen de Regla, que tiene colgada al cuello.

Este monumento, inaugurado el 18 de septiembre de 2007, coincidiendo con el cumpleaños de la artista, se puede visitar en el cementerio de San José de Chipiona. Miles de personas acuden cada año a rendir homenaje a “La más grande” frente a esta escultura que Sanguino logró dotar de una gran dignidad y serenidad.

Con la desaparición de Luis Sanguino desaparece uno de los últimos grandes maestros de la escultura figurativa española. Su obra, repartida por España, Estados Unidos, México y Puerto Rico, permanecerá como testimonio de su talento y de su capacidad para plasmar en bronce y piedra los grandes valores humanos: la vida, la libertad, la memoria y el homenaje a quienes, como Rocío Jurado, dejaron huella imborrable en nuestra cultura.

La tragedia de Los Gallardos

Antonio Torres
Periodista

Estamos en la fase crítica de las opiniones en medios y en la calle. Las Administraciones están demostrando unidad. Hay que poner el foco en la prevención. Este lunes hay más optimismo, pero el paisaje desolador con el olor a quemado permanece. Ha sido la mayor tragedia, el fuego más mortífero con el costoso peaje de vidas humanas y heridos graves. Nadie olvidará las dos noches del mayor pánico en las que los municipios de Bédar y Los Gallardos han sufrido en su historia con 12 muertos, resultado provisional. Víctimas que eran parte de Bédar, confesó consternado el alcalde Ángel Collado con el dato jamás sufrido de 6.600 hectáreas devastadas por las llamas. Es bueno subrayar la unión y colaboración que mantienen desde siempre Collado y el alcalde de Los Gallardos Francisco Miguel Reyes. Este domingo me reiteró el alcalde de Los Gallardos Francisco Reyes que la incertidumbre y el dolor permanecen. “Hay media docena de cortijos seriamente dañados pero que la vivienda totalmente perdida es la de los herederos del propietario del Bar Anita donde empezó el devastador”.  Saltó a la sierra de Alcornia por la “sierrecica” que va por la parte de atrás del cementerio de Los Gallardos y que se convirtió en autopista del fuego que condujo al antiguo poblado minero de El Pinar, convertido en urbanización de mucho nivel en la sierra de Bédar, estribaciones de Sierra Filabres. El casco urbano de Los Gallardos estuvo a salvo por la autovía que hizo de cortafuegos.

Primeras imágenes del incendio de Los Gallardos

Tras el duelo, imposible de olvidar, se entra en los desafíos que dicta el sentido común y la experiencia de los expertos. La apelación al cambio climático que nos acompaña ya ha entrado en la agenda y pelea política. Hace falta conciencia de gestión con perímetros de protección en las casas aisladas y en los núcleos de población. El monte necesita cuidados para reducir la carga explosiva que produce víctimas. El vecino de Los Gallardos Esteban Cazorla Rodríguez, una de las mentes más lúcidas, está atento siempre a la evolución de la zona: “La ordenación del territorio debe caminar a modelos más cívicos. “Hay mucha resistencia en propietarios que no miran, ni creo que reflexionen. Es lamentable”. “Se necesita”, reitera Esteban, una tarea pedagógica incesante con ese vecino que hace lo que le da la gana y te dice ahora habrá que pedir permiso para talar o emprender cualquier tarea. Les contesto hombre mi abuelo en los años cincuenta del pasado siglo tenía tractor y camión sin carnet hasta que le impusieron la obligación de sacárselo…pero, reitero el problema es de modelo. Perdimos por esos intereses populista que se declarara parque natural las sierras de Cabrera y de Bédar cundo se planteó en la década de los ochenta”. Esteban confía que la ciudadanía y las instituciones pongan luces largas, sin cegueras partidistas para un futuro mejor. El 25 de febrero pasado, precisamente en Los Gallardos, la Diputación Provincial de Almería presentó la redacción del Plan Territorial de Emergencias Local (PTEL) ante representantes de 49 municipios. Es urgente que se tengan claros los conceptos administrativos de inversiones y recuperación.

Hace falta un cambio de paradigma. Antes había cortijos rodeados de animales y a lo sumo crecía un pequeño parral en la puerta. Ahora muchos cortijos son viviendas y la vegetación crece mal. El geógrafo Rodolfo Caparrós Lorenzo es un reputado experto que precisamente reelaboró y regaló con su generosidad el mapa de todo el territorio municipal a la corporación y a la ciudadanía. Se queja de la falta de limpieza en las referidas montañas y sin alternativa a la disminución de la actividad del pastoreo en la sierra. “Ha habido una ocupación del suelo que es por lo menos negligente que contribuye a las catástrofes como la de ahora”. “El incendio no es el problema, el problema es que hay gente viviendo donde se puede producir tragedias con un urbanismo caótico”. “En las zonas del medio rural con viviendas aisladas, la gestión debe hacerse no en clave urbanística, sino en función de vidas humanas. De esta tragedia conviene aprender mucho para no volver a caer en los mismos errores”.

La primera noticia que tuve del incendio fue por Enrique García Mauriño que viajaba hacia Mojácar y me envió varias fotos en torno al antiguo bar Anita, en Almocaizar, término municipal de Los Gallardos. Estaba viendo la etapa del Tour y reenvié las fotos a varios colegas, como al director de este medio, diciendo: me imagino que tendréis controlado este incendio de mi pueblo, intentar averiguar qué ocurre. Después supe que el alcalde de Bédar llegó a esa barriada para ponerse a disposición de su colega gallardero quien a los pocos minutos tiempo le informó de que las llamas se dirigían a El Pinar de Bédar. Empezó todo con desalojo de las primeras víctimas a Sorbas. Ahí se demuestra la unión el trabajo a una de Ángel Collado y de Francisco Reyes, por cierto, miembro de los Serrano, una famosa familia de ganaderos y pastores, que a otra gran familia, los Picantes, han sido los guardianes de las sierras con su pastoreo.  

Juan José Crespo Haro antes de las seis ya estaba siguiendo el incendio desde Mojácar. “A todos se nos dirá ahora que limpiemos nuestras parcelas, pero las administraciones deben aplicarse el cuento de limpiar sus patios y el patrimonio público”. Sobre el origen de todo: “Mis hijas estaban en la casa de Bédar y fue el pastor amigo, José Antonio Torres Piñero, el Cano, que estaba en el camping, en las inmediaciones de la finca de los Chicharrotes que lo estaba viendo todo como si fuera una película de miedo en vaticinar por su experiencia que el fuego saltará hasta Bédar porque el viento lleva una velocidad endiablada y todo está seco. Subí a Bédar. En el pozo minero de Tres Amigos observé que el infierno empezaba con puntos de fuego que quemaban y saltaban cada 20 metros, reproduciendo nuevos focos de fuego. Detrás de mí iban dos autobuses de Autocares Rodríguez con los conductores, los primos Pedro Jesús Rodríguez y Juan Pedro Gómez que fueron a rescatar a vecinos de Bédar. Todos con una tensión que se reflejaba en las miradas y utilizaron otra vía de regreso. Yo llegué a mi casa de Bédar, recogí a mis familiares y regresé por Lubrin, La Rambla Aljibe, Antas y Mojácar”. La solidaridad continúa. En Australia hablan de lo ocurrido, según el director de cine británico Bart Layton, muy vinculado con Bédar y que se puso en contacto con Crespo.