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María Patiño regresa a Ten para presentar 'El Sótano Queen'

Alba Haro
@opinionalmeria

La televisión es un organismo vivo que no da tregua, y en ese ecosistema de constantes cambios, los grandes rostros siempre encuentran el camino de vuelta. María Patiño vuelve a ser el epicentro de la crónica social nacional con el anuncio de su inminente incorporación a Ten TV para presentar El Sótano Queen, la renovada identidad del espacio vespertino de la cadena tras la abrupta salida de Alba Carrillo. Con este movimiento, Patiño vuelve al canal donde ya lideró las tardes, cerrando un círculo perfecto en una de las semanas más intensas de su carrera.

María Patiño, anoche, en el programa de Marc Giró en una captura de pantalla

Una trayectoria ligada a la pasión informativa. Hablar de María Patiño es hablar de la historia viva de la prensa del corazón en España. Forjada en las agencias de noticias y consolidada en la televisión andaluza, su gran salto nacional se produjo en Antena 3 con el mítico ¿Dónde estás corazón? (DEC). Posteriormente, su llegada a Mediaset la elevó a la primera línea de la presentación, convirtiéndose en pilar fundamental de Sálvame, Sábado Deluxe y capitaneando con éxito absoluto el espacio dominical Socialité.

Tras el fin de ciclo en Mediaset, Patiño demostró su incombustible capacidad de reinvención al frente de Ni que fuéramos en Canal Quickie y, de forma más reciente en la pantalla tradicional, liderando el formato No somos nadie en las tardes de Ten junto a La Osa Producciones, que cerró sus emisiones a principios de año.

La "travesía en el desierto" y el revulsivo de Marc Giró. Tras la cancelación de su último espacio vespertino, la gallega ha vivido meses alejada de los focos. Una etapa que ella misma ha denominado con total honestidad como una "travesía por el desierto" al ver que el teléfono dejaba de sonar. Sin embargo, el silencio mediático se rompió por todo lo alto esta misma semana.

Patiño regresó a los platós de la mano de Atresmedia, debutando como flamante colaboradora estrella de Cara al Show, el late night presentado por Marc Giró en laSexta. Su esperada reaparición, cargada de la emoción y las lágrimas de quien ama profundamente su oficio, no solo regaló grandes momentos —ejercicio de yoga e incluso un tacón roto incluidos— sino que catapultó al programa a su récord de temporada, registrando un formidable 6,7% de cuota de pantalla y 465.000 espectadores. Giró la sentenció con honores en directo: "¡Estás contratada!".

Nueva era en las tardes: Nace 'El Sótano Queen'. La expectación generada en Atresmedia ha coincidido temporalmente con un movimiento maestro en la TDT. Tras la inesperada marcha de Alba Carrillo de El Sótano Club hace una semana, la productora Dollhouse ha apostado sobre seguro llamando a las filas a una experta en la materia.

A partir del próximo lunes 26 de octubre, el programa pasa a rebautizarse oficialmente como El Sótano Queen para dar la bienvenida a Patiño, quien asumirá las riendas de lunes a viernes. El espacio mantendrá su particular e infalible fórmula de crónica social, actualidad y humor, combinando el inconfundible y enérgico estilo de la presentadora con colaboradores de la talla de Marta Riesco —que continuará como reportera y conductora sustituta— y Alberto Guzmán. Con este doblete entre laSexta y Ten, queda claro que María Patiño no solo ha vuelto, sino que reclama el trono televisivo que legítimamente le pertenece.

España, una, grande, libre y en concordia

Ignacio Ortega
@opinionalmeria

¡Por fin! Llega la cordura. Llega el orden. Llega el sentido común de toda la vida. Valencia fue el ensayo general. Con el torero en Cultura, no hizo falta cláusula: se quitó la subvención al animalista para dársela al toro, se retiró el libro LGTBI de la biblioteca, se censuró la obra ya programada. Once meses bastaron para enseñar el método.

Pero Castilla y León ha perfeccionado la fórmula. Ya no hace falta censurar a mano. Basta con cambiar la base de la convocatoria y exigir «objetividad». Allí, con la complacencia del PP, la Consejería de Vox ha tenido una iluminación mística: el cine adoctrina. Qué hallazgo. Después de cien años de películas, resulta que una cámara podía pensar y nadie nos había avisado.

Y no es una interpretación maliciosa: está escrito en una orden oficial. La Orden de 7 de octubre de 2026, firmada por el consejero de Cultura, José Alberto Díaz Pico, de Vox, y publicada en el BOCyL el día 9, establece que las ayudas no podrán destinarse a obras que impliquen «adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas». La orden no explica quién decide qué significa eso.

Su traducción en andaluz castizo sería: hazme una peli que no me incomode, que no hable de mujeres explotadas, de inmigrantes sin papeles, de memoria, de miseria y de nada que huela a verdad.

Es decir, todo lo que incomode al relato oficial, fuera. Una maniobra ideológica, vieja y rancia, que ni Berlanga ni Azcona habrían imaginado tan explícita.

Extremadura ya ensaya a lo grande. Andalucía hace lo propio. Subvenciones alineadas con su Ley de Concordia. ¿Concordia? Qué palabra tan limpia, tan blanca, tan dulcemente franquista. En Andalucía, Moreno Bonilla no necesita prohibir prohibir ninguna película  porque ya ha prohibido el mundo que esa película querría contar.

Ahí está truco. No es que no quieran ideología, es que quieren una cultura lavada con su detergente, esa que huele a censura previa con sello oficial.

Imaginemos ahora ese invento trasladado a un hipotético Gobierno de España. El Ministerio de Cultura convertido en Tribunal de Orden Público y, al fondo de un pasillo, un señor en un despacho grande tachando a una película LGTB y sustituyéndola por una narrativa de toros, banderas y familias numerosas subvencionadas. Todo en 4K. Y silencio. El silencio que queda cuando nadie se atreve a rodar lo que piensa por miedo a perder la subvención al cine.

Se vende como libertad, pero es censura. El censor ya no lleva el fajín de los altos cargos del régimen franquista, lleva el  Boletín Oficial bajo el brazo. Un funcionario decidirá si tu guion es propaganda o cultura. Te lo venderán como neutralidad, pero es intolerancia rancia. Es volver a la España en blanco y negro de la niñez, esa que creía enterrada y que ahora regresa pidiendo aplausos.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluza:




'Manon' llega a Almería desde la Royal Opera House de Londres

Alba Haro
@opinionalmeria

The Royal Ballet trae a cines de 15 localidades de Andalucía una de las grandes obras maestras del ballet dramático, Manon. A Almería llegará en directo y vía satélite, el próximo martes, 27 de octubre a las 20:15 horas (hora peninsular española), y desde la mítica Royal Opera House de Londres a Kinepolis Almería Mediterráneo. También se podrá disfrutar en más de 100 cines de 85 ciudades de España.

La coreografía es de Kenneth MacMillan, célebre por explorar las emociones humanas y los conflictos psicológicos a través de la danza; música de Jules Massenet y los espectaculares diseños de Nicholas Georgiadis. Esta producción de The Royal Ballet transporta al espectador al París del siglo XVIII para descubrir una historia de amor, ambición y deseo en la que hasta los sentimientos parecen tener un precio.

Los bailarines principales de The Royal Ballet, Yasmine Naghdi en el papel de Manon, y William Bracewell en el papel de Des Grieux, encabezan un reparto estelar de esta intensa tragedia romántica, célebre por sus apasionados dúos y su profundidad psicológica. Sus célebres pas de deux combinan virtuosismo técnico, sensualidad, movimientos acrobáticos e interpretación teatral especialmente exigente.

Este ballet, que se inspira en la controvertida novela del abate Prévost, Historia del caballero Des Grieux y de Manon Lescaut, se estrenó en 1974. Más de medio siglo después, Manon continúa emocionando al público con temas tan vigentes como la desigualdad social, el poder del dinero, seducción y la libertad de elección. La obra presenta a una joven dividida entre su amor por el estudiante Des Grieux, y la promesa de riqueza y ascenso social. 

Nueva temporada de Royal Ballet & Opera en cine. Tanto el martes 27 de octubre (en directo) como el domingo siguiente día 1 de noviembre (reposición del directo) son fechas a tener en cuenta por los amantes de la danza ya que este título inaugura la temporada 2026/2027 de The Royal Ballet en cines. Versión Digital es la empresa que distribuye en más de cien salas de cine de toda España el contenido Event Cinema de Royal Ballet & Opera. En relación a la danza, esta temporada 2026/2027 la prestigiosa institución británica ubicada en el Covent Garden tiene previsto retransmitir en directo, para todo el mundo, cuatro producciones legendarias con la participación de estrellas internacionales de primer nivel. Ofreciendo siempre, con cada título, una reposición los días posteriores al directo.

Sinopsis. En los bajos fondos del París del siglo XVIII, el dinero lo domina todo. Nada es sagrado y hasta el amor puede comprarse si se ofrece el precio adecuado. Manon pertenece a ese mundo hedonista y queda dividida entre dos deseos cuando se enamora del joven estudiante Des Grieux. Fiel y entregado, él le ofrece la posibilidad de una vida honrada; sin embargo, las riquezas y el lujo que promete la sociedad parisina continúan ejerciendo sobre ella una irresistible atracción. Royal Ballet and Opera

El conflicto interior de Manon, su deseo de amor y riqueza y su lucha por sobrevivir constituyen el corazón trágico del ballet de Kenneth MacMillan.

Alba Carrillo y la condena de estar etiquetada como mujer conflictiva

Marian Lozano
@marian65x 

Desde que se estrenó El Sótano Club en TEN, con Alba Carrillo como presentadora principal, he defendido públicamente el trabajo de este equipo joven. El pasado 9 de octubre, tras la polémica por las declaraciones de Carlos Peguer sobre la clase obrera y las reivindicaciones sociales, pedí en mi cuenta de X que se siguiera apoyando al programa y, especialmente, a quienes trabajan en él.

Alba Carrillo / Ten

Recordé que Alba Carrillo, Anna Gurguí, Alberto Guzmán, Marta Riesco, Marc Biarnés y todo el equipo técnico y humano no eran responsables de las declaraciones de su antiguo presentador. Detrás de un programa hay trabajadores y su esfuerzo no puede quedar eclipsado por una polémica individual. Lo que nadie imaginaba era que, unos días después, Alba iba a abandonar el plató para posteriormente anunciar su salida de El Sótano Club. Los espectadores esperaban que condujera el programa como mínimo hasta primeros de noviembre coincidiendo con el estreno de La Séptima.

Al día siguiente en un directo de Instagram, la presentadora explicó los problemas que tenía para compaginar sus compromisos profesionales, sus estudios y la maternidad. También reconoció su distanciamiento personal de Marta Riesco, de la que dijo haber sido solo compañera y no amiga y a la única compañera que había bloqueado. Riesco respondió inmediatamente cuestionando esta versión.

No se conocen todos los detalles de lo ocurrido entre ellas ni en su entorno laboral, ni siquiera si el problema va más allá de lo laboral. Sin embargo, las redes sociales no han tardado en recuperar episodios de la trayectoria de Alba para presentarla como una mujer que siempre termina mal con sus compañeros y en sus trabajos.

Y aquí es donde hay que reflexionar, porque cuando una persona está etiquetada de conflictiva, equivocadamente o no, cualquier nuevo problema se convierte para los que la señalan en una victoria como confirmación de esa etiqueta. 

¿Una mujer que no se calla es una mujer conflictiva? Alba ha protagonizado enfrentamientos públicos, ha mostrado sus desacuerdos profesionales y ha tomado decisiones que pueden ser discutibles por no darse en el ámbito privado y hacerlas publicas. Ella no está por encima de la crítica, pero tampoco puede ser que cada episodio de su trayectoria se utilice como una prueba de que el problema siempre es ella o de ella. Hay que diferenciar donde termina la crítica y comienza el linchamiento.

En 2023 Carrillo demandó a Mediaset y a varias productoras por cuestiones laborales y finalmente las partes alcanzaron un acuerdo antes de llegar a juicio. No hubo una sentencia, por lo cual no se niega que Alba tuviera razón en su reclamación, así que este hecho no es la prueba de que sea una persona conflictiva.

Algo parecido ha ocurrido con su salida de D Corazón esta primavera pasada, tras sus críticas a MasterChef y denunciar que había recibido una llamada de atención de la productora del reality. Se puede cuestionar su decisión de no acudir al programa o debatir sobre sus declaraciones, pero hay que analizar las circunstancias en lugar de achacar el episodio a su carácter.

Las broncas cruzadas en el pasado con Jorge Javier Vázquez dentro de su participación en algunos realities de Telecinco tampoco demuestran esa poca profesionalidad o abandono de responsabilidades que se le atribuyen. Bien conocidas son las dinámicas de estos formatos y como se estimula el conflicto.

Estos últimos días no solo se ha etiquetado a la presentadora de conflictiva, sino que este etiquetado se hace extensivo a su madre, Lucía Pariente, a la que además han calificado de manipuladora o mala influencia de su propia hija retrotrayéndose precisamente a los años de su participación en Supervivientes o GH.

Lucía opina habitualmente en X tanto sobre cuestiones sociales como sobre temas relacionados con la televisión. Sin embargo, ahora se la critica por expresar sus opiniones y defender a su hija en esta red social. Esta crítica también conlleva un menosprecio hacia Alba, ya que al atribuirle a Lucía esa influencia en las decisiones que toma Alba, se pone en duda la capacidad de esta para pensar por sí misma, como si careciera de criterio propio, no fuera una persona adulta o no fuera responsable de sus propias decisiones. En definitiva, restar capacidad a una mujer adulta funcional. Un sesgo machista, algo que jamás se aplicaría a un hombre. Ya sea por débiles, por protestar, por mostrar enfado o aceptar determinadas situaciones, las mujeres siempre terminan siendo juzgadas.

También se acusa a Lucía de terminar mal en todos sus trabajos. Algo incoherente, pues su larga trayectoria laboral no se centra precisamente en la televisión, aunque haya participado puntualmente en algún formato. Pariente se plantó ante Jorge Javier Vázquez en un debate tras su paso por Secret Story en el que el de Badalona no estuvo quizás acertado gestionando la situación. La Justicia declaró improcedente el despido de Lucía por parte de Zeppelin TV, aunque no condenó a Jorge Javier Vázquez. Estos matices judiciales hay que tenerlos en cuenta, sobre todo cuando se pretende utilizar un episodio para juzgar a una persona. 

La doble vara de medir: Marta ayer, Alba hoy. Entre todo lo que se comenta en X hay una contradicción a la que es difícil encontrar una explicación. Algunas de las cuentas que ahora apoyan a Marta Riesco y cuestionan la estabilidad emocional de Alba son las mismas que fueron muy duras y sobrepasaban incluso la crítica llegando a la falta de respeto hacia Marta cuando esta publicaba vídeos llorando y explicaba su situación profesional en el programa de Ana Rosa Quintana, y el daño que le provocaban las críticas que recibía desde Sálvame.

Es curioso que el sufrimiento de una mujer genere empatía en unas circunstancias y se convierta en motivo de burla o descalificación en otras.

Lo peor de todas estas críticas, y además totalmente injustificable, es el recurso que algunos usuarios y comentaristas están haciendo de la salud mental como arma arrojadiza para atacar. Llorar no es un diagnóstico y enfadarse y levantarse de una silla tampoco. Romper una amistad o abandonar un trabajo no demuestra inestabilidad emocional. Y haber necesitado tratamiento psicológico o psiquiátrico, si así se ha contado públicamente, no invalida la capacidad de una persona para tomar decisiones. Porque una cosa es cuestionar una conducta y otra utilizar supuestos problemas psicológicos para restar credibilidad a quien los protagoniza. 

La lealtad, los conflictos y los límites de las redes. Alba ha expresado su decepción últimamente con algunas personas de su entorno laboral porque ella siempre ha concedido mucha importancia a la lealtad. Se puede pensar que sus expectativas son exigentes o que una amistad no obliga a compartir todas las opiniones. Pero también hay que reconocer que cada persona tiene derecho a establecer sus límites y decidir con quién quiere mantener una relación y cómo.

No se conocen las conversaciones privadas que han llevado a esos distanciamientos, no se sabe si se exagera o se minimiza porque son cuestiones íntimas de los que rompen esa amistad. Por lo tanto, se está juzgando desde fuera y atribuir cuestiones sin pruebas resulta poco riguroso. 

No se trata de mostrar a Alba Carrillo como una mujer épica o una heroína televisiva, ni pretender negar a Marta Riesco el derecho a defenderse o a expresarse. Las dos pueden equivocarse o tener razones en sus alegaciones y, por supuesto, que sus actuaciones pueden ser objeto de crítica. Pero una cosa es cuestionar sus comportamientos y otra muy distinta etiquetar o administrar la empatía en función de los intereses particulares de cada uno o de quién nos caiga mejor o peor en cada momento.