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Kiko Jiménez anuncia acciones judiciales contra Gloria Camila por denuncia falsa

Tania Artajo
@opinionalmeria

Kiko Jiménez ha roto su silencio y ha anunciado que emprenderá acciones legales contra su expareja, Gloria Camila Ortega, por presunta denuncia falsa. La hija de Rocío Jurado y José Ortega Cano interpuso en junio de 2024 una denuncia contra el colaborador televisivo por acoso y maltrato psicológico, cinco años después de que su relación terminara en 2019.

Según el propio Kiko Jiménez, la justicia ha resuelto el caso a su favor con un auto que desestima la acusación de Gloria Camila. A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, el de Linares ha expresado su intención de demandar a su exnovia para “restituir todo el daño causado”.

Kiko Jiménez, en Telecinco / Mediaset

El comunicado completo de Kiko Jiménez

"Ha llegado el momento de hablar por la verdad, por la dignidad y por algo que está por encima de cualquier guerra personal: la justicia. Durante más de dos años he vivido bajo una sombra que nunca debió existir. He sido señalado, juzgado socialmente y puesto en el punto de mira por una denuncia que decidió ponerme, cinco años después de terminar nuestra relación, Gloria Camila Ortega (hija de Rocío Jurado y Ortega Cano), una acusación que hoy la propia justicia ha dejado claro que no se sostenía por ningún lado, dictando un auto demoledor en su contra.

Dos años en los que mi nombre, mi familia y mi trabajo han estado en entredicho. Dos años en los que se ha jugado con algo extremamente serio: el maltrato. Y aquí es donde quiero ser muy claro. El maltrato no es un arma. No es una estrategia. No es una herramienta para hacer daño a alguien con quien compartiste una relación. El maltrato es una realidad durísima que sufren miles de mujeres, y merece todo el respeto, toda la protección y todos los recursos posibles. Precisamente por eso, utilizar ese sistema para intereses personales, no solo perjudica a la persona acusada injustamente, sino que también debilita la credibilidad de quienes de verdad necesitan ayuda.

Se ha intentado destruir mi imagen, apartarme de mi trabajo y hacer daño a mi entorno. Mi familia ha sufrido lo indecible. Hemos pasado momentos que nadie debería vivir por algo que nunca ocurrió. Incluso hemos tenido que despedir a mi abuelo en medio de todo esto, sin poder cerrar esa etapa como merecía. Todo esto deja huella. Pero también te enseña quién eres y de qué estás hecho.

Hoy, con una resolución judicial que respalda todo lo que he defendido, doy un paso al frente. No desde el rencor, sino desde la firmeza. Porque defender el honor no es opcional. Porque la verdad no se negocia. Y porque quien acusa falsamente debe asumir las consecuencias de sus actos.

Vamos a emprender las acciones legales necesarias para restituir todo el daño causado. No por venganza, sino por justicia. Y también por responsabilidad: para que nadie más tenga que pasar por algo así.

A quienes han alimentado esta situación con acusaciones graves sin fundamento, aún están a tiempo de rectificar. Pedir perdón no es debilidad, es valentía.

Quiero agradecer a quienes han estado a mi lado cuando más difícil era todo. A mi abogado Jaime Caballero por su excelente trabajo y por defenderme con convicción desde el primer momento. A mi pareja, por no dudar nunca de mí, por sostenerme y por demostrar que la verdad siempre encuentra su camino. Y a mi familia, por resistir conmigo.

Hoy no termina todo. Hoy empieza la reconstrucción. Pero lo hago con la cabeza alta, con la conciencia tranquila y con algo que nadie me ha podido quitar: la verdad".

Gloria Camila y Kiko Jiménez mantuvieron una relación sentimental entre 2015 y 2019. Tras su ruptura, ambos han protagonizado varios cruces de declaraciones públicas. En junio de 2024, la joven interpuso una denuncia por supuesto maltrato psicológico, que ha sido ahora desestimada por los tribunales, según el comunicado del colaborador.

Kiko Jiménez subraya en su mensaje que este tipo de acusaciones no solo afectan a la persona señalada, sino que debilitan la lucha real contra la violencia de género.

El artículo ha generado gran repercusión en redes sociales, donde usuarios y medios de corazón siguen de cerca la evolución del caso.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluzas:




Remendar Andalucía

Ignacio Ortega
@opinionalmeria

Hay mujeres cuya biografía no cabe en una cronología, porque su pulso no lo marcan los calendarios sino las causas. Pero también hay mujeres que se entienden mejor en lo concreto: en una reunión a las ocho de la mañana para desbloquear una lista de espera, en una llamada incómoda para corregir un error de gestión, en una decisión que no gusta pero evita un problema mayor. La candidata del PSOE a la Junta de Andalucía pertenece a esa estirpe menos épica de lo que parece: la de quienes convierten la gestión diaria en una forma de estar en el mundo, sin necesidad de convertirla en relato.

Hace tiempo que intento encontrar el momento exacto que explique su manera de habitar el poder. Y no lo encuentro porque no hay escena única, sino repetición: horas de despacho, negociación presupuestaria, conflictos que no se resuelven en titulares. Está presente en lo pequeño. En lo que no inaugura nada, pero sostiene casi todo. No el compromiso declamado, sino el que permanece cuando todos se han ido; el que toma decisiones difíciles sin aplauso, y a veces incluso sin reconocimiento interno dentro de su propio espacio político.

Si hubiera que elegir una imagen, no sería la del discurso, sino la de la costura. Porque hay una política que corta y otra que cose. Coser es más lento, menos visible y exige asumir que el hilo no siempre es limpio y que la tela llega ya rasgada. En ese trabajo .discreto, insistente. se juega gran parte de lo público. Y ahí es donde ella parece moverse con más naturalidad que en el foco, aunque no siempre desde la comodidad, sino desde la exigencia permanente de lo imperfecto.

Un día, aquí, en Almería, me acerqué a ella como quien encuadra un plano cinematográfico -con paciencia, dejando que la luz encuentre su sitio-. Escuchaba a vecinos hablar de sanidad y educación pública, de listas de espera y falta de recursos. No era un acto cómodo. No había épica en esa escena, sino una conversación atravesada por el malestar. Exponía su forma de entender el poder sin solemnidad, pero sin ceder espacio. No pedía permiso. No gestionaba directamente esas competencias, pero tampoco las esquivaba. Escuchaba, respondía y, en algún momento, desplazaba el foco hacia el modelo de lo público que defendía. Y en esos gestos -más que en cualquier consigna-  aparecía algo reconocible: la política como un ejercicio imperfecto, pero sostenido, y sometido siempre a la prueba del terreno.

Pero, atravesándolo todo, latía su idea de lo público. No como consigna, sino como una ética aplicada que entiende que gobernar es, ante todo, proteger el suelo que pisamos. Frente a una idea de sociedad fragmentada, donde cada cual sobrevive en su propia balsa y el progreso se mide en éxitos individuales, aquí aparece otra lógica: la de lo común como sostén. No como una abstracción idealizada, sino como una decisión política concreta que se traduce en presupuesto, prioridades y límites.

En esa lógica, lo público no es un concepto: es una tensión constante. La sanidad tensionada, la educación que necesita refuerzo, los servicios públicos que nunca están terminados, la vivienda que no crece… No hay gesto heroico en eso. Hay insistencia. Y también desgaste, y una forma de política que rara vez ofrece gratificación inmediata.

La costura vuelve aquí. Porque proteger lo común no es construir desde cero, sino remendar lo que se desgasta. Pero también implica aceptar que no todo puede ser remendado a la misma velocidad ni con la misma facilidad. El tejido social no responde siempre al deseo político.

En su mirada había algo de los patios andaluces: ese equilibrio entre lo íntimo y lo colectivo, entre la sombra que protege y la luz que convoca. Pero también cierta fatiga, la de quien sabe que gobernar no es prometer, sino administrar límites, y convivir con lo incompleto como parte estructural del oficio.

En la confluencia de esas tres dimensiones  -la mujer, la feminista, la socialista- confluye también Andalucía: una tierra que sabe de resistencias largas y de esperanzas obstinadas, que aún sigue buscándose a sí misma en un tiempo de individualismo, privatización y ruido. Como si le faltara algo que no se nombra, pero se siente: un acuerdo mínimo sobre qué merece ser sostenido colectivamente.

No la nostalgia que invoca un pasado, sino la política que actúa en presente. En esa síntesis puede que Andalucía encuentre un hilo para reconocerse de nuevo: el latido que la reconcilie con lo que es y con lo que aún está por ser, a través del trabajo -tangible y diario- de mujeres como ella. Porque al final, más que la política  de “ni una mala palabra, ni una buena acción” que tan bien le encaja al actual presidente de la Junta, lo que sostiene un territorio es aquello que alguien decide no dejar caer como se ha dejado caer la sanidad, la educación y la vivienda pública.

Las portadas de las cinco revistas semanales

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Ya están en los puntos de venta las revistas semanales. Cuatro de ellas (Lecturas¡Hola!Diez Minutos y Semana) salen los miércoles, mientras la revista Pronto se adelanta sobre sus compañeras y se pone a la venta los lunes. Estas son las portadas de esta semana:






La humildad de un comandante de Turre para todos los tiempos

Antonio Torres
Periodista 

El comandante de Ingenieros Francisco Flores Alías (Huerta Llana, Turre, 1933) salió de Sierra Cabrera para abrirse un futuro. No olvidó de donde viene y mantiene un sentido común envidiable. Nunca dejó de seguir la actualidad de su provincia. Como ocurre ahora, la emigración fue el camino para salir de un entorno rural duro. “Mi infancia, mi vida, fue cuidar la tierra hasta los 20 años, ya en 1953. La finca donde nací, algo así como un oasis, en medio de un terreno árido. En el secano, había 12 cortijeros que vivían principalmente de la ganadería, alguno con más de cien reses tenía un pastor. A veces, hice de pastor en la finca, cuando éste iba a Turre en busca de médico, o a cortarse el pelo”. “Mi padre tenía una finca a medias. Huerto de naranjas, higueras, olivos, algarrobos, todas las hortalizas. El propietario de la finca, Fernando Domingo Simón, fue quien convenció a mi padre para que me fuera a Valencia, un profesional que fue director del antiguo Manicomio de Valencia, uno de los primeros centros psiquiátricos del mundo, fundado por el padre Jofré” (Juan Gilabert Jofré, Valencia, 1350-1417). “La hija de Fernando, María Jesús, heredó la finca. Posteriormente se vendió a dos alemanes…”.

Francisco Flores Alías / A. Torres

El Ministerio de Defensa, con la vista puesta en el Ejército del futuro y el “soldado robot”, cuenta en Cerro de la Mezquita, en Sierra Cabrera, en la zona donde nació Francisco, una torre gigante de secretos militares, red de espionaje, asunto de estrategia para la defensa del Reino de España, para combatir la guerra electrónica. Un gran secreto que crece en instalaciones sin hacer ruido. Como comandante del Ejército, ha vivido toda la modernización de la comunicación militar. Mucho antes del 5G, las comunicaciones a larga distancia dependían en España de unas edificaciones aisladas y diseminadas por montañas. Toda esa transformación manual, analógica a digital la vivió. “Estuve destinado en Madrid y en España se montó una red telefónica de comunicación para el ejército que no duró mucho. Se hicieron 22 centros de comunicación, cada uno tenía un nombre por ejemplo el de Palma de Mallorca el Puig Mayor, Sierra Espuña en Murcia y la Plana Mayor en Valencia. “Me encargaba de la comunicación entre Murcia, Palma de Mallorca y Valencia”. “El objetivo era acabar con la única dependencia de teléfonos con Telefónica de ámbito privado y tener un servicio propio que no dependiera de lo civil”. Esos centros tenían una habitación. Fui jefe del centro táctico número seis de El Toro (Castellón) en el cerro Vértice Salada a 1.588 metros de altura que monté. Tenía unos diez suboficiales y un alférez, junto a 50 o 60 hombres. El pueblo más cercano a 14 kilómetros. Los centros estaban intercomunicados a través de microondas porque no había líneas telefónicas. Hacíamos puentes móviles, tras inundaciones…Luego vino el teléfono con centralitas de cinco o seis kilómetros o de 300 metros…En el año, 2000 desapareció todo por el avance de la tecnología. Éramos la génesis de la actualidad, una fuerza de élite, convertida en la actualidad con mucho más medios en Unidad Militar de Emergencias (UME), como se ha demostrado en incendios y las sonadas inundaciones”. 

El trabajo solidario también formó parte de su actividad. “Recuerdo que con un centenar de picos y más de 300 palas hicimos trabajos durante la famosa Riada de Valencia de 1957, ayudando a las familias”. “En el regimiento mixto de Ingenieros número 3 de Valencia, estuvimos meses sacando barro. No te puedes imaginar cómo había calles con dos metros de barro y los márgenes del río Turia que se desbordó y acabó con gente humilde”. “Fuera del ámbito nacional, también se ayudó por otras inundaciones llevando puentes móviles a Túnez, entre otro material”. “Te digo al pie de la letra que los militares se entregan en lo humano y con equipos profesionales a ayudar como se demuestra en incendios, tragedias”.

Cuando murió Franco, Flores estaba al frente del mando del Centro Táctico número 6 de la Red Territorial de Mando en la Sierra de El Toro (Castellón). “Lo primero que hice fue ponerme a las órdenes de mis superiores que estaban en Valencia. Entonces era teniente y actualmente comandante”. 

Se enorgullece de ser hijo de agricultores de sol a sol, en tiempos de analfabetismo, pero ricos en palabra, como puede estar ocurriendo con los trabajadores que llegar a España con la ilusión de un proyecto de vida, huyendo del hambre y de la desigualdad. Su padre es José Flores Soler (Huerta Llana, Turre, 1885-1965), hermano de Andrés que fue alcalde de Los Gallardos en 1926. Tuvo contacto en Los Gallardos con sus tíos Andrés, Pura, Marcela, que se casó con Bonifacio y explotaron el molino de la Higuera, junto al río Aguas con los espectaculares ojos del puente Baquero.  Por supuesto con sus hijos como Dolores Flores Simón, madre de este periodista.

Desde siempre ha prestado especial atención “a mis hermanas María, la menor y Dolores Flores, la mayor, conocida popularmente por la Turronera, familia muy conocida de Los Gallardos, a toda la amplia familia como Bernabé, Francisco, José…”. “Mi padre me enseñó las cuatro reglas y sobre todo a ser una persona responsable.  Aparte de la finca, era el tasador de la producción de naranjas de doña Bernarda, la terrateniente de Cortijo Grande. “Venían a comprar naranjas José Galera y su cuñado Diego. Cuando cerraban el trato se estrechaban la mano y ya se había acabado. Todo sin mediar un papel. Doña Bernarda confió siempre en el buen ojo de mi padre para tasar las naranjas de los distintos huertos. Entonces se tasaba por cientos de piezas de naranja y no por kilogramos. Yo mismo llevé naranjas al almacén de Venta Lorquino (Alfaix) y recuerdo la carpintería para hacer las cajas que se enviaban a Valencia para la comercialización”.  En la zona hubo pequeños poblados mozárabes.

Francisco Flores se casó con Rafaela Aurelia Giménez Doménech (Ondara, Alicante, 1940). En la actualidad reside en la localidad castellonense de Vivel. Padre de seis hijos. El mayor es director de orquesta en Taiwan; el segundo delineante en Valencia; el tercero abogado, profesor de derecho constitucional en la Facultad de Derecho de Valencia; la cuarta es enfermera y trabaja en Muro de Alcoy y su marido profesor; el quinto tiene un establecimiento de venta de coches de alta gama en Villarreal y la pequeña estudió contabilidad y trabaja en el supermercado Consum.